El modo de operación, aparte del ya habitual de nocturnidad con inquilinos o sin ellos dentro de la vivienda, ahora se está detectando otro en el cual aprovechan que el ama de casa lleva por las mañanas a los niños al colegio y se marchan de compra, muy asiduamente éstas cierran la puerta con prisa para llegar al colegio a tiempo y solamente cierran la puerta con el “resbalón”.
El chorizo en cuestión, aunque son por los menos dos los que operan, observan desde un coche aparcado las viviendas a desvalijar y en el momento que ven de salir a la familia, tocan el portero electrónico para asegurarse de que no hay nadie dentro, el resto ya se puede imaginar ...
Con sólo utilizar una tarjeta flexible, abren fácilmente la puerta y en cuestión de minutos se llevan todo lo que tienen a mano, sobretodo en los dormitorios, en este caso los que actuan son personas jóvenes, los que esperan fueran son mayores, el fin es que en caso de pillarlos, encima sean protegidos por la Ley del Menor. Luego se denuncia y todo queda en hurto ya que no rompen ni fuerzan las puertas, por lo que el seguro no se hace cargo de nada.
Ojalá esta advertencia sirva de algo, ya que nuestro pueblo al igual que el resto del territorio nacional y por desgracia en los últimos tiempos, dejó de ser lugar de paz, tranquilidad y en definitiva trasmisor de calidad de vida.
Es fácil de imaginar que a partir de ahora seamos los ciudadanos los que tengamos que protegernos, cada uno por su cuenta, actualmente la Ley “ blanda” que hay en nuestro país sirve de escudo para los que están fuera de ella, (atención porque vamos derechitos a la anarquía). |