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España, ¿modelo o azafata? | | Jose Maria Barrionuevo Gil. 06.12.13 | | El que no haya oído hablar de la “marca España”, a estas alturas, es porque todavía no ha nacido. De camino, le diremos que se lo piense, pues no está el solar patrio para darse un garbeo y enterarse de qué va nuestra marca. Nos han vendido la dichosa “marca España”, con la subrepticia intención de vendernos a todos. España está en venta y en la almoneda mundial sale por debajo del precio de costo, ya que a costa de las espaldas de los trabajadores, autónomos, funcionarios, pensionistas... se puede competir a la baja. | Entre mercaderes anda el juego político. Juego al fin y al cabo, ya que no hay más que ver lo bien que se lo pasan nuestros padres de la patria. Es de antología el ver cómo se nos ríen. ¡Qué alegría se marca en sus rostros! Vayamos por partes. De modelo no nos sirve el traje que se le ha confeccionado a España desde la Transición, porque de todos es sabido que siempre las fuerzas vivas han tirado a matar. Herodes no mata ahora niños menores de dos años; se conforma con matar familias enteras. Es verdad que sólo las mata de hambre y que luego se mueren solas. El secuestro, consensuado, de la voluntad del pueblo se ha vendido como modelo de concordia y no como azafata al servicio de un caciquismo global y nacional, político, económico y cultural, eso sí: de altos vuelos, que, además tiene ya tocadas no sólo las alas (de la gaviota), sino también tiene tocados los pétalos (de la rosa). Parece ser que ya todos estamos condicionados a ser espectadores de la pasarela de las risas del régimen, que se ha generalizado, aunque ya no esté el general, que, por cierto, sólo tenía una sola sonrisa y oficial, que era conocida por todos y que, al parecer, se encumbró por un tema de lombrices para pescar. No obstante, veamos con objetividad cómo en este río revuelto de la política las carnazas de las sonrisas y de la superficialidad nos dejan fuera de juego y sólo juegan ellos. Si nos fijamos en las pasarelas profesionales, las modelos y los modelos se lo toman más en serio, con su adusto gesto. Pues bien, si hablamos lisonjeramente de España, en lo único en que puede ser modelo y constituirse como “marca España”, es en ser azafata, eso sí, de altos vuelos, de unos mercados y unas agencias de calificación económica que mienten más que los políticos de turno. Ahora, cuando se otean las elecciones europeas, nos dicen que la economía y el trabajo mejoran (para darnos un nuevo y redoblado zarpazo) y precisamente cuando sigue cayendo la afiliación a la Seguridad Social y se precipitan todas las condiciones y derechos laborales. Se ve claramente que ya no se tienen que molestar los mercados en regatear para meternos el gol de la miseria y conseguir el Euro de Oro. Si este desastre y si este traje ajado es la “marca España”, nos “vamos a caer con todo el equipo”, como nos decían nuestros padres. Si el partido está en manos de un árbitro vendido, ya va siendo hora de que nos desmarquemos de tan funesto marcaje.
Josemª |
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