Por alusiones me veo en la situación de contestarle, don Juan Carlos. Mi intención no era abrir una vía de discusión, sino hacerle una crítica constructiva, por supuesto, para que tenga en cuenta que usar esos “adjetivos” en un medio abierto como éste, no es de recibo. No me lo justifique con que se dirigía a anónimos y mucho menos me haga ver que es normal usar esos términos en política, porque le aseguro que se equivoca. En ningún caso está justificado el insulto a la persona, al menos eso me han enseñado desde la infancia. |
El que usted “deje caer” que “fulanito de tal” escribe anónimos no me interesa, aunque se trate de mi propio padre. Cada uno invierte su tiempo en lo que quiere, don Juan Carlos, y si a usted le gusta emplearlo en la investigación, tiene todo el derecho del mundo a jugar a ser Sherlock Holmes, aunque las pistas o las conclusiones en este “caso” le hayan llevado a error. Lo que no puedo dejar pasar es que insulte a mi familia tan descaradamente en público, no, porque igual que lo entendí yo, lo hizo el resto de lectores, porque aunque usted piense que intriga con esa manera de decir las cosas, dejándolas entrever, se le “vio el plumero”. Y se lo digo, aunque en la distancia, sin rodeos, que por otro lado es como se dicen las cosas si uno esta tan seguro de estar en lo cierto ¿no cree? No intente hacerme ver que me equivoco al entender a quien insultaba, los anónimos no tendrán familia, estamos de acuerdo, pero tampoco se escriben solos y si usted insinúa que MI PADRE escribe con anónimos y que ese anónimo es toda esa retahíla de descalificativos… ”elemental querido Watson”, está clara la regla de tres. No intente leer nada entre líneas, no hay retórica ni retorcidas formas de utilizar el castellano. Se lo digo sin tapujos, SE PASÓ.
Con mi crítica sólo quería hacerle ver que se había equivocado en las formas. Con este pequeño escrito mantengo mi postura, se equivocó en las formas, y también sus averiguaciones le llevaron a error, pero no se desanime, porque al igual que rectificar es de sabios, disculparse es de caballeros. |