¡Puede ser una nueva estrategia de trabajo...! Yo no lo pondré en duda. Que hay que admitir pulpo como animal de compañía, pues lo haremos. Total, nada se pierde excepto la verdad. Y esa la conocemos todos los que estábamos allí.
En cuanto que "cuando un integrante de la PDSS se dirigió de forma exaltada a recriminar a la Policía por el hecho de estuviera haciendo fotos de la concentración", más que un eufemismo es una manipulación descarada.
El "un integrante de la PDSS" era ni más ni menos que el abogado que representa las cuestiones legales de dicha asociación, y el policía y su jefa de negociado de Seguridad o quien haya redactado la nota informativa lo sabían. Yo mismo lo narré en primera persona por si existía alguna duda. Decir "un integrante" en ese contexto, es, no sólo despectivo, sino incierto. Más que nada porque Francisco Galán es el abogado que representa a la PDSS y NO ES INTEGRANTE DE LA MISMA.
Como también es incierto que ese integrante de la PDSS "se dirigió de forma exaltada a recriminar a la Policía por el hecho de estuviera haciendo fotos de la concentración". El abogado se dirigió DE UNA MANERA NORMAL a pesar de la anormalidad del momento y de la circunstancia. Y con NORMALIDAD -estaba yo delante- preguntó por el hecho en sí de las fotos y sobre todo el por qué sacaba a los manifestantes y NO A LOS ALBOROTADORES, hecho interesante, puesto que si el alcalde admite que quiere saber quiénes están y qué dicen, querrá saber quiénes están en ambas partes... no sólo en una. A no ser QUE CONOZCA YA A LA PARTE NO FOTOGRAFIADA, lo cual nos llevaría a unas conclusiones que prefiero omitir. Es por ello que YO MISMO pregunté al agente por qué fotografiaba a una de las partes únicamente. Estaría por asegurar que esta nota informativa NO LA HA ESCRITO LUIS BRAVO. Es mucho mejor manipulador. Más fino.
Tiré muchas fotografías del evento, de las agresiones verbales y la aparente pasividad de los agentes, así como del "diálogo" de los mismos con los exaltados. Y en alguna de ellas se aprecia sin lugar a dudas que se traspasa, con mucho, el sentido de la palabra diálogo a juzgar por las carcajadas, las risas y el cachondeo que allí se traían todos, alborotadores y policías, al lado de los congregados, quienes parapetados tras sus pancartas soportaban su miedo como podían. Admito pulpo, repito, si es una estrategia, aunque las fotos, por cierto no publicadas por mi propia voluntad, digan lo contrario. ¿Exceso de celo profesional?
Yo sí estuve con las dos partes. Me acerqué al exaltado, perdón, al "dialogante" más "dialogador" -un armario de tres puertas con poca pinta de Ingeniero de Caminos que dirigía el cotarro- y le pregunté si quería decir algo para el periódico. La expresión de su rostro no se me olvidará nunca. ¿Decir algo? -parecía preguntarse- ¿sin gritar ni vociferar?, ¿algo coherente? Me miró con cara de pez cocido y tras diez segundos de duda -¿qué pasaría por su "dialogante" cabeza en esos diez segundos?- me contestó con esfuerzo: "¡COMO QUE NO!". Sus compañeros aplauderon con las orejas ante semejante tesis doctoral, y decidieron colocarse delante de la pancarta para hacer un poco el mico acojonando de paso a los concentrados.
Como diría la Oficina de Prensa del Ayuntamiento, "para expresar su opinión dentro de un Estado de Derecho que preserva ante todo la libertad de expresión como método reivindicativo". Usease... ¡el mico!
El lenguaje es una maravilla... o un a pifiada, según quién y cómo lo use.
Por cierto: no me esperen en el Pleno. Por consejo de mi médico me quedaré en la cama. Ya estuve en el "Circo del Sol" cuando pasaron por Málaga y vi sus malabarismos. Una tontería en compración con los de mañana. Paso. |