Paralelamente creo que la actitud extremista de muchos no hace más que enquistar aún más una noticia o un acontecimiento, como se le quiera llamar, que lleva emsombreciendo el nombre de Alhaurín mucho tiempo. Las canteras queramos o no son necesarias, pero eso sí, siempre que la actividad que realicen esté dentro de los márgenes legales.
Al utilizar la expresión "pueblo", he querido referirme a las personas que viven en Alhaurín, que se han mudado a una zona próxima a las canteras, y que por tener Alhaurín como ciudad dormitorio dicen llamarse alhaurinos.
No nos equivoquemos, al adquirir el inmueble ese polvo que sólo a ellos afecta ya corría por el aire porque ya estaban las canteras allí.
Si profundizamos más, en la actitud de estos hipócritas seres, podríamos simplemente observar el monte Jabalcuza y podríamos ver cómo estos "alhaurinos" defienden una sierra que poco a poco ellos mismos van destrozando.
Con esto no quiero crear tensión en todo aquel que opine lo contrario, sólo quiero hacer ver un punto de vista real y veraz de lo que está ocurriendo, porque aunque no esté empadronado, me siento alhaurin. Mi infancia la pasé allí junto con mi adolescencia.
Por último, quería hacer un llamamiento a todos los grupos políticos que contribuyen más aún si se puede a engrandecer la mala imagen de Alhaurín. El señor Joaquín Villanova, alcalde, debe mantener una transparencia mayor y sobre todo situarse a un lado o al otro del río en este asunto porque es demasido importante como para dar vaivenes. Con respecto a la representación del PSOE, liderada por Roque Manchado ¿se podría decir algo bueno? Sus declaraciones sólo hacen enaltecer lo absurdo y lo surrealista. No se puede afirmar: "Me siento amenzado, me quieren pegar"; dado que el nivel de inteligencia que se muestra con respecto a la edad y al cargo que ostenta se sitúan por debajo de los de un niño de primero de primaria.
Con respecto a IU y su representante Encarna Ruiz ¿qué decir? Emplear un silencio a veces es mejor que utilizar mil palabras malsonantes.
Finalmente recordar que los extremos NO son buenos tanto por un lado como por otro y que la violencia sólo lleva a mal puerto. |