Felicito a...: Francisco José Pérez Brinkmann, con cuyo artículo, entero, me he desayunado esta mañana. Claro, conciso, contundente, diáfano, documentado y -a pesar de su enjundia- entretenido y fácil de leer. No por no conocer el fondo de su contenido ha podido dejar de erizárseme el vello, en cuanto que "La casa de los líos" deje de serlo para convertirse en "Aterriza como puedas, Joaquín", de ser exactas, y me temo que lo son, todas las informaciones y dictámenes de Francisco José Pérez Brinkmann, que son el compendio de una lucha de diez años contra el muro de Don Corleone y sus adláteres políticos y sociales. |
Propongo que...: Todos los que el martes que viene tengan que levantar el dedo para algo, aunque sea para ver de qué lado viene el viento, se lo piensen dos veces, cuenten hasta diez y luego se lo vuelvan a pensar. Hoy son políticos, pero sus acciones, con responsabilidad penal, pueden perseguirles el resto de sus vidas a ellos y a sus familias y sus "escaños" consistoriales no les van a servir mientras los disfruten, y mucho menos cuando sus posaderas dejen de calentarlos por decisión popular. La Justicia es lenta, pero inexorable.
Pregunto: ¿Qué futuro se preparan para sí y cuál van a dejar a sus hijos, los que el martes que viene tienen que levantar el dedo para aprobar un Plan que saltará la tapa de los truenos y se les puede revolver contra ellos como un áspid mortal en cualquier momento? Desde luego que no me gustaría estar en sus pellejos. Que no se equivoquen en su votación. Y no entro en lo que deban votar. Ellos sabrán. Supongo. |