El pasado viernes, día 27, asistí por primera vez a un Pleno Municipal, que dicho sea, con más controles para entrar y salir que en una central nuclear, pues sólo nos faltó el traje de protección. No es mi estilo extenderme, pero lo cierto es que saqué algunas conclusiones, verdaderamente lamentables, aparte del absurdo control mencionado, ilegal. Al poco tiempo de estar allí, ya observé la desgracia y desconsideración que sufren los concejales de la oposición, al soportar la presión ante la prepotencia que supone una mayoría absoluta sin piedad. Conclusión: “Una merienda de blancos”, que no de negros” |
Hubo momentos tensos entre el público y el alcalde, pues allí no se podía hablar, y menos ni un conato de aplauso, pues te juegas la expulsión. Seguro que él ha aplaudido muchas veces en el Congreso.
La intervención del Sr. Herrera fue el prólogo de mi abandono. Verdaderamente insoportable.
Al final de su intervención exclamó: “Tenemos Joaquin para rato”, como diciendo: Os jorobáis, (por no decir otra palabra).
También lamentable el tema de la construcción de una nueva piscina cubierta climatizada, con un presupuesto de atención: UNOS TRES MILLONES DE EUROS, es decir, para los nostálgicos, más de QUINIENTOS MILLONES DE PESETAS. Aquí fue donde se vieron las cabezas pensantes en un futuro, es decir, invertir en la gran problemática social con muchísimas familias en el pueblo en situación de exclusión social, etc., y los que quieren seguir a toda costa en el poder, buscando votos con un “caramelazo” como es una segunda piscina cubierta, que numerosas familias no tendrían ni para la entrada ni para abonos, y que también sería deficitaria como lo es la actual.
Otra vez sale la palabra LAMENTABLE. Otra vez más el tema de las canteras, porque se van los canteros debiendo al ayuntamiento, es decir a los alhaurinos, una cantidad enorme de euros, que podíamos ser uno de los pueblos más afortunados. Pero no, nos dejan sin la indemnización millonaria teniendo que soportar, para siempre, un cráter enorme a las puertas del pueblo, todo ello por una gestión horrenda de este ayuntamiento.
Pude contemplar durante buena parte del pleno que la democracia, en general, está muy dañada.
Esta vez al alcalde, haciendo uso de la astucia que le caracteriza, se le ocurrió retirar sillas para que el aforo del salón se quedara en menos de la mitad, y la grabadora que fue autorizada tuvo que ser colocada, justamente, detrás de la única columna que hay en el recinto. ¡ muy astuto él!.
Como moraleja es IMPERATIVO sanear la situación política de nuestro pueblo. Abundan los “trepas” y eso nos lleva a la degeneración de la simple convivencia.
Pepi San Nicolás. |