En la República Checa los niños gitanos que presentan algún tipo de desventaja social son enviados a escuelas especiales destinadas a niños con discapacidad intelectual. Actualmente el gobierno está estudiando un proyecto de ley para poner fin a esta gravísima discriminación que supone un atentado sin precedentes a todo un pueblo
Hoy solamente un tercio de todos los niños y niñas romaníes que viven en Chequia asisten a clases de preescolar. Por el contrario, el 90 % de los niños y niña checos que no son gitanos acuden con regularidad a estas clases.
La República Checa ha sido criticada reiteradamente por la segregación que padecen los niños romaníes en las escuelas. El pasado mes de octubre el Consejo de las Naciones Unidas instó a la eliminación de la segregación de los niños romaníes en la República Checa, y los informes de Amnistía Internacional sobre la situación en las escuelas también son desfavorables.
Una vez más los principales ataques lo sufren nuestros niños. No se puede exigir a la comunidad gitana que valore lo importante que es la educación para acabar con cualquier forma de discriminación, y al mismo tiempo condenar a los niños que sufren retraso escolar a llevarlos a escuelas especiales destinadas a niños que padecen, por razones genéticas o de cualquier otro tipo, retraso mental.
Y cuando la integración se produce por donde mejores resultados puede dar, es decir, por la escuela, algunos padres abierta y decididamente racistas, optan por sacar a sus hijos de las escuelas donde se han integrado niños gitanos para matricularlos en otras donde la pureza racial no quede contaminada.
Pero no nos rasguemos las vestiduras, porque esto mismo que hoy denunciamos en Chequia lo hemos visto hace pocos años en algún centro escolar de España.
Juan de Dios Ramírez-Heredia Presidente de Unión Romani
Nota: En la foto alumnos de primer grado en el año escolar 2012-2013 en la Escuela Primaria LuĹže (Fuente: zsluze.net). |