 Las ideas en el mundo de los espectáculos del Carnaval parecen no tener fin. Después de las actuaciones convencionales de murgas, comparsas o chirigotas, surgieron escenas como el teatro cantado, los festivales, los grupos más reducidos a una o dos voces, experiencias como las de la Parodia ‘El Concurso Continúa’ y, finalmente los piques. Los piques carnavaleros surgieron, siempre con caballerosidad, para batirse en duelo de coplas sobre unas tablas, cantando sus propias canciones, también las de otros grupos, incluso las de sus adversarios. A partir de ahí surgen muchas más propuestas y ayer en Málaga se pudo disfrutar de una de lo más original. |
Dos dúos, dos ciudades, dos voces, dos guitarras, dos equipos. Se veían las caras sobre las tablas dos comparsistas de Málaga, Javier Padilla a la voz y Juan Bermúdez a la guitarra; y dos de Cádiz, Agustín Zoleta a la voz y Guille a las cuerdas. Los primeros quedaron en el Carnaval de Málaga 2013 en segunda posición con ‘El Guardián’, mientras que los gaditanos hicieron lo propio en Cádiz con ‘Los Válidos’.
Ayer se fueron turnando para cantar pasodobles, presentaciones y cuartetas que arracaron aplausos y olés de un público que llenó el Ferreira Café de la Barriada El Torcal hasta incluso ser peligroso por cuestiones de aforo.
Dando un paseo por lo más destacado de sus repertorios particulares, Zoleta y Guille se inclinaron por temas de su última comparsa, pero también por ‘Dando Leña’ o ‘El Baratillo’ de Joaquín Quiñones, ‘Los Inmortales’ o ‘Los Condenaos’ de Juan Carlos Aragón, pasando por ‘Los Acuarela entre muchas otras. Los malagueños se acordaron de comparsas míticas como ‘El Mester de Juglaría’, ‘Zamarrilla’ y más recientes como la propia de ‘El Guardián’ o ‘La Tropa’. Hubo lugar también para la Comparsa de Las Niñas y coplas conjuntas que hicieron vibrar paredes.
Una idea de lo más original, que merece un espacio mejor y más acondicionado y que estuvo además apadrinada entre el público por muchos componentes del Carnaval de Málaga, el presidente de su Fundación, Rafael Acejo, y autores como David Santiago.
Luis F. Prieto |