En cualquier caso, las críticas a la candidatura, la mayoría apoyadas en una versión que el país no estaba en condiciones de asumir en éstos momentos, era tachada desde los medios oficiales, de pesimistas, reaccionarias, radicales, e incluso antipatrióticas. Es el caso de UPyD, partido que declinó tener representación en la candidatura, por no estar de acuerdo en someter a los españoles a un gasto inasumible y contrario a la situación económica del país, proponiendo posponer la candidatura para otros momentos de bonanza de la misma.
Este debate de sostenibilidad económica , junto a otros de los intereses que había detrás de Madrid 2020, así como nuestra “bis cómica” con los personajes que intervinieron en la exposición de motivos de la candidatura, hacen que en mi retina se quede el histórico fracaso, no del sueño olímpico, ni de la persistencia de España en perseguir ése sueño, sino más bien en ésa aristocracia bicolor que está proliferando en nuestro país y que cada día, convence menos y decepciona más.
Franc Baéz, responsable de redes sociales del Consejo local de UPyD.
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