Algunos reclamos de los campesinos colombianos coinciden con los que se vienen demandando y denunciando desde hace mucho tiempo desde plataformas como la PALT, en la que Unión de Consumidores de Andalucía participa activamente, junto a muchos otros colectivos. La diferencia es que en Colombia se ha generado en los últimos tiempos toda una revolución campesina nunca antes vista en Hispanoamérica y por supuesto en unas zonas que son principalmente agrícolas y ganaderas y que abastecen el país, principalmente de alimentos como la patata, cebolla, frutas, verduras, hortaliza, y lácteos, etc. Unión de Consumidores
Uno de los motivos de este movimiento social es la firma del tratado de libre comercio con Estados Unidos y Europa que ha ocasionado importaciones masivas de alimentos y productos que en numerosos casos abarcan toda la producción nacional. Un ejemplo claro es el café colombiano (reconocido mundialmente por su calidad) que hoy en día se está importando de otros países casi del 100% para el consumo interno de Colombia, ocasionando la ruina para los campesinos tras ocasionar una bajada muy alarmante de los precios, principalmente por que los productos que entran por las fronteras colombianas resultan mucho más económicos, ocasionando un empobrecen generalizado del sistema productivo agrario del país.
En cuanto al campo de Boyacá, Cundinamarca y Nariño (principal centro productor de la agricultura nacional colombiana) ha empezado una revolución, que nació desde el campesinado Boyacense y que en estos momentos está cumpliendo ya 11 días en un paro agrario indefinido, luchando por un pago justo de sus productos, una bajada drástica del precio de los combustibles, una bajada en el precio de los insumos y no menos importante, por la eliminación de múltiples medidas pactadas con Estados Unidos y que obliga a los agricultores a destruir la semilla que guardan minuciosamente año tras año y que utilizaban para sembrar al año siguiente, cambiando esta por la obligatoriedad de comprar semillas certificadas de las que más del 90%, son de inferior calidad, triplicando su precio y de las que son dueñas grandes multinacionales, por ejemplo Monsanto, que distribuye semillas “certificadas transgénicas” y a la que desde la Unión de Consumidores y otros muchos colectivos se viene denunciando desde hace muchos años, en Andalucía (a través de la Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos), en España, la Unión Europea o cualquier otro territorio donde opera de la misma forma.
Debemos recordar que en la actualidad, las semillas certificadas y los transgénicos están prohibidos en países de la UE como: Alemania, Francia, Austria, Polonia, Dinamarca, entre otros. Desde Andalucía se viene reivindicando por muchos colectivos continuamente un “campo libre de transgénicos”, defendiendo las mejores condiciones de presente y de futuro del sistema productivo agrícola andaluz, tan importante para nuestra economía y que por una mala gestión de políticas como las relativas a transgénicos, puede verse muy empobrecido con el paso del tiempo. Para los consumidores además dichas semillas transgénicas ni son garantía de seguridad alimentaria, ni de calidad, como múltiples estudios vienen avalando.
A este nuevo movimiento en Colombia se han unido colectivos como el sector lácteo, el de transportes, el sanitario, el educativo, junto al comercial de mercados, etc. Miles de ciudadanos colombianos que están saliendo masivamente a la calle a reclamar unos derechos que los campos en Colombia están perdiendo a favor a las grandes multinacionales. Muchas de las manifestaciones también han sido estimuladas por los lamentables abusos ejercidos por las Fuerzas de Seguridad de Estado, en especial del Esmad, generando una indignación generalizada en la población.
Por todas las razones expuestas, desde la Unión de Consumidores queremos manifestar todo nuestro total apoyo al Paro Agrario y esperamos sinceramente que se logre que se tomen medidas para solucionar tantas injustas y denunciables desigualdades sociales provocadas por un sistema agrario que se torna cada vez más injusto y desproporcionado. Igualmente mostramos solidariamente con los agricultores colombianos nuestra absoluta disconformidad con la obligatoriedad del uso de transgénicos y esperamos sinceramente que se apoye decididamente en ese país hermano la agricultura tradicional, la biodiversidad, la soberanía alimentaria y la salud. Documental 970 de Victoria Solano http://www.youtube.com/watch?v=kZWAqS-El_g Para más información: Margarita Benitez: 692107764 Responsable Área de Inmigración. |