|
Con el paso cambiado | | Esther Sepulveda. 05.08.13 | | Cuando nos comunicamos, siempre podemos distinguir dos niveles; lo que decimos, y cómo lo decimos. Digo esto porque, cada vez estoy más convencido de que los nuevos aires traídos por el Papa Francisco a la Iglesia, y en general, al mundo, se basan en esto último, el cómo. Con respecto a lo social por ejemplo, quien quiera, puede consultar la encíclica Sollicitudo Rei Socialis (1987) de Juan Pablo II, en la que ya se denunciaba que en nuestro mundo "dominan diversas formas de imperialismo" y está "sometido a estructuras de pecado". Sobre la ilegitimidad de la marginación a los homosexuales, ahí están las afirmaciones del mismísimo Catecismo de la Iglesia Católica; "Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta", catecismo redactado, no lo olvidemos, por el actual Papa emérito, Benedicto XVI.
| ¿Qué ocurre? Que todo esto aparece en documentos pontificios y en, digamos, "lenguaje pontificio" y el Papa Francisco, en vez de hablar de "los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa", habla de, "lo que pasa en la calle". Y claro, nos damos cuenta que ya no nos valen los papeles a los que estábamos acostumbrados, que nos pilló con el paso cambiado; los "beatos" tienen que abrirse del legalismo a la misericordia, los "progres" no pueden seguir con un anticlericalismo que pierde su razón de ser, los indiferentes se ven interpelados como nunca antes. Y muchos pensamos, en definitiva, que Dios existe y sigue cuidando amorosamente de sus criaturas. |
|
| | <-Volver |
|
|