Estimado amigo Luis Bravo: Tuve que consultar con mi perro, un yorkshire más listo y educado que muchos concejales en activo, para intentar comprender tu lapidaria frase: "no es necesario reproducir documentos porque el informe del servicio de bomberos de la Diputación Provincial lo especifica claramente". Mi perro se quedó como yo: estupefacto. Agachó las orejas, metió el rabo entre las piernas y se largó al rincón más recóndito de la casa llorando amargamente hasta el amanecer. ¡Ni siquera él comprendió su significado...! |
Vamos a ver Luis. Precisamente porque el informe de Bomberos especifica claramente los hechos... ¡Es por lo que hay que publicarlos! Y por eso se piden. Siguiendo tu razonamiento, sólo habría que publicarlos si en los informes... ¡no se especificaran los hechos claramente!
Aquí falla algo. "¿QUÉ HORA ES?... ¡PESCADOS TRAIGO!" has venido a decir, con lo que, amigo Luis, no has hecho más que liar las cosas y levantar las orejas de los malpensantes que ahora sí que querrán la publicación de los informes por todos los medios, pues has dado la sensación de que no decías la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Las cosa sencillas, Luis, son susceptibles de enredarse hasta el infinito si desde el principio no impera la transparencia. Yo ni gano ni pierdo, porque quiero suponer que dices la verdad y que los hechos sucedieron con la milimétrica y eficaz... muy eficaz... cadencia que tú recoges en tu escrito.
Pero mi yorkshire sigue sollozando creyéndose tonto de baba al tener que tragarse esa frase lapidaria, esa tesis sin pies ni cabeza que dice "no es necesario reproducir documentos porque el informe del servicio de bomberos de la Diputación Provincial lo especifica claramente". Publica los informes, Luis, o explícaselo a mi perro, que lo tienes abrumado por el peso de su presunta ignorancia... |