 El derecho a un puesto digno de trabajo, la repartición equitativa salarial, unos sindicatos dignos, defensores de los derechos del trabajador, defender los derechos, por igual las obligaciones laborales de los ciudadanos, Rechazamos, estos sindicatos que se presuntamente se venden al mejor postor, olvidando la clase trabajadora, incumpliendo y olvidando su cometido al servicio del obrero, haciendo un mercadillo del trabajador, con fines puro y duro solo económicos, según dice la prensa por 10.4 millones de €uros; se vende al presidente de la Generalitat catalana. Actuando en contra de millones de patriotas españoles, estos sindicatos no están para engañar a los trabajadores, deberían luchar por la defensa de los trabajadores, y dejar la codicia de lado. |
Si no me equivoco, en la prensa de hoy , UGT Y CCOO se unen al Sr. Mas, español nacido en Cataluña, para apoyar al partido nacionalista en una consulta irregular que incumple con nuestras leyes constitucionales, sabiendo que es un delito de desobediencia y esto se llama estar fuera de la ley.
La Falange no quiere sindicatos que actúan así. Consideramos que no defienden a España, por supuesto a ningún español patriota, que entrega su vida por ESPAÑA.
Nosotros no somos marxistas y por ello creemos en la propiedad familiar, no sólo como proyección del hombre sobre las cosas, sino también como elemento para la creación de riqueza. Entendemos la propiedad privada, no como un derecho absoluto sino como derecho limitado en tanto cumpla con su función social.
El Estado facilitará todos los medios posibles para el desarrollo de la propiedad familiar, comunal y sindical. El Nacionalsindicalismo que queremos construir, se basa en una nueva forma de concebir y estructurar la economía. Por un lado, al servicio pleno del bienestar de la comunidad y por otro, como organigrama de planificación y crecimiento que, teniendo siempre en cuenta a la iniciativa privada, mantendrá y potenciará la pública como esencial para la consecución y control de objetivos económicos y sociales, siempre dirigido bajo criterios de eficacia y responsabilidad penal en la gestión.
Democracia; Los falangistas lo décimos bien alto y claro: nosotros somos demócratas y no lo son quienes nos achacan lo contrario. José Antonio afirmó que la aspiración a una vida apacible, democrática y justa es el punto de mira de toda ciencia política. Cuando hablamos de democracia, no nos referimos a la partitocrática, que no es más que una especie de dictadura camuflada y ejercida por los comités ejecutivos de los partidos; por los que los dirigen, que imponen a todos los del Estado las directrices que ellos emanan y que, por desgracia, y así lo demuestran los hechos, no obedecen mayoritariamente al interés general sino al particular, consistente en gran parte de las situaciones, en la perpetuación política de los de siempre, los vividores de la política. Cada cual tiene derecho a buscar la felicidad por su propio camino. Como miembros de la comunidad tenemos el deber de participar en el gobierno del común de los españoles,
La democracia para ser verdadera necesita sustentarse en tres bastiones fundamentales;
-Primero; La separación de poderes, que no es otra cosa que posibilitar, -dadas sus diferentes misiones.-, el control que ejerce cada poder, ya sea el ejecutivo o el judicial, hacia cualquiera de los otros dos, al objeto de impedir el abuso de los mismos con respeto a la ciudadanía, puesto que todos están sometidos al imperio de la ley.
-Segundo; ha de ser directa y representativa. Seguimos proponiendo que los diputados tienen que ser los representantes de los lugares o sectores por donde transcurren mayoritariamente la vida nacional. Las familias, los ayuntamientos, cabildos y diputaciones, el mundo del trabajo, los colegios profesionales, la universidad y demás centros de enseñan<a y la defensa nacional. Nuestra defensa del pluralismo político se basa en el hombre ante todo, no reduciéndolo a los partidos políticos exclusivamente.
-Tercero; La democracia tiene que ser social. Es imposible una verdadera vida democrática, si ésta no lleva implícita el acabar con los abusos y las injusticias sociales. ¿Cómo se puede vivir bajo la enorme contradicción que supone el poseer el derecho al voto careciendo al mismo tiempo, del imprescindible derecha o una vida digna y suficientemente dotada? ¿ De qué manera se puede sostener un sistema democrático, si no es capaz de crear y luego cumplir, las leyes necesarias para que las únicas diferencias económicas y sociales nazcan del principio de igualdad de oportunidades, e inclusive así, sean las mínimas? Sin emancipación económica no puede existir la democracia política.
Seguiremos. Atte. Juan Benhamou Jefe Provincial de la Falange FE Málaga. |