Un total de 1.200.000 niños nacieron en Andalucía entre 2000 y 2012. De ellos, 140.000 lo hicieron de pareja mixta. La evolución concreta respecto al total de nacimientos ha pasado del 3,55% en 2000 al 13,45% en 2012 Es decir, cada vez son más los niños nacidos en Andalucía que tienen al menos un progenitor extranjero. El peso de los nacidos en Andalucía respecto al total de nacimientos mixtos en España se ha mantenido más o menos estable en los últimos años, entre el 9% y el 11% durante la primera década del siglo XXI.
La sociedad multicultural española y andaluza seguirá creciendo, pero ¿cuáles son las consecuencias de que en los últimos diez años haya en Andalucía más de 140.000 nuevos niños binacionales? Es "un cambio cualitativo importante", "La transformación llega al interior de nuestra sociedad" en "una dinámica de cambio que va a más allá del fenómeno migratorio", "Es también un signo de modernidad".
El efecto de la formación de los matrimonios y parejas mixtas es doble: una tendencia a disminuir las distinciones culturales que afecta sobre todo a las futuras generaciones y una disminución de las actitudes negativas, los prejuicios y los estereotipos hacia otros grupos, Por lo tanto, estas consecuencias, además de a los contrayentes, se propagan hacia el futuro en caso de haber descendencia.
En este contexto, la educación de los hijos de matrimonios y parejas mixtas se convierte en el espacio idóneo donde negociar las estrategias de adaptación, es decir, si los hijos se adscriben o no mayoritariamente a una de la cultura de los padres, o si en el seno familiar se elabora una "síntesis" de ambas que permite enfrentarse a las exigencias del contexto. En el total de España, según cifras del Movimiento Natural de Población, en 1996 sólo el 4,7% del total de los matrimonios celebrados tenía un cónyuge extranjero. En 2007, ese porcentaje se elevó hasta el 17,42%. En el primer semestre del año 2012, los matrimonios mixtos representaban ya el 19% de las nuevas familias españolas.
La paciencia siempre ayuda a entender mejor la problemática que puede surgir entre ambos y con la que no dejamos de aprender. “He tenido que preguntarle más de una vez a mi marido si me estaba diciendo que sí o que no, puesto que en Occidente asentimos inclinando el cuello hacia el pecho, mientras que en la India lo inclinan hacia los hombros”, ejemplifica la chica andaluza y su esposo es indio. las parejas mixtas enfrentan con valentía las posibilidades ciertas de romper las barreras físicas y los miedos mentales, derrocar los prejuicios en términos de la convivencia de personas de distinta religión, raza, cultura o país,es nada mas y nada menos que "la multiculturalidad". |