 El actual modelo de vida ha sobrepasado ya todos los límites posibles. Nos encontramos transitando el colapso de la economía, en el marco de una crisis social y ambiental de escala global, sin precedentes. La supervivencia de todo ser vivo sobre el planeta se encuentra en riesgo, y las generaciones futuras ven disminuidas día a día, sus posibilidades de transitar una vida digna, debido a la devastación de recursos no renovables, producida para beneficio de un porcentaje minoritario de seres humanos. |
Las sociedades humanas, especialmente en los últimos tres siglos, han modificado y alterado de tal forma la naturaleza, que ya no resulta suficiente hablar de ecología, sin introducir la acción del ser humano como factor determinante tanto del problema como de las posibles soluciones. Las causas de esta crisis ambiental que puede llevarnos a la extinción, no son sólo económicas o políticas, sino también éticas, morales y devenidas en culturales. Por lo tanto las soluciones también deben abarcar todas estas áreas, ya que de otra forma no será posible sostenerlas en el tiempo. Las costumbres de vida insustentables se han ido arraigando en nuestras culturas durante siglos. Lo que se dificulta mucho más aún, desandar el camino. Muchos de nosotros podremos adquirir conocimientos y aumentar nuestra “conciencia ecológica”, sin embargo, difícilmente podremos convertirnos en “Seres sustentables” ya que no hemos sido educados para serlo. Por lo que nuestro mayor aporte deberá ser transmitir a las generaciones venideras, la importancia de mantener un comportamiento ético hacia todo lo que compone la naturaleza. Hoy es necesario un cambio de fondo, es por eso que en la educación radica la clave de un verdadero cambio. No hablamos sólo de la educación formal, sino de todas las vías de educación, formales y no formales que componen la transmisión de conocimientos de una generación a las siguientes, donde el rol de los nuevos movimientos sociales, las Organizaciones de la Sociedad Civil, e incluso el de cada individuo dentro de su núcleo familiar, es parte de un todo, absolutamente necesario. A través de la educación debemos introducir una profunda reforma en el pensamiento complejo, reivindicando valores como el bien común, la cooperación y la solidaridad. Una educación que no enseñe a buscar la felicidad en el éxito económico, sino en lo intangible, en el Ser. Un afectuoso saludo, Ricardo Natalichio, Director de EcoPortal.net rdnatali@ecoportal.net . www.ecoportal.net |