La diputada malagueña recuerda que aunque el Gobierno Central ha bajado a 20 los jornales que deben ser registrados para poder acceder al subsidio, una gran parte de los 13.5000 trabajadores malagueños se verán incapacitados a solicitarlo porque la media la tienen en “casi una docena de peonadas”.
Quintana ha recorrido la situación que ha vivido el sector en el último año, con un primer periodo de sequía y uno posterior de lluvias torrenciales que han dañado definitivamente las cosechas. A ello se añade la subida de los precios en más del 20 por ciento para material básico de la ganadería y la agricultura o el aumento del IVA.
En los últimos meses, sólo el 14,99 por ciento de los contratos temporales han sido para el sector agrario y apenas ninguno en empleos indefinidos. Otra circunstancia es que a pesar del importante aumento de desempleo en otros sectores como la construcción, el mundo rural no está viviendo un relevo generacional debido a la falta de incentivos y se cuenta con que el 65 por ciento de los jornaleros son mayores de 55 años. En esta línea, la diputada andaluza ha destacado que a pesar de que los datos del INEM indican una bajada del paro en Málaga, la media de la provincia es inferior a la de la Comunidad, lo que señala que el sector turístico tampoco está experimentando aumento de contrataciones. Turismo y Agricultura han sido tradicionalmente fuentes de empleo en la provincia y la segunda está siendo desprotegida por la Administración Central. “El Gobierno de Rajoy debería tener sensibilidad con el campo porque si los ciudadanos no tienen garantizado el sustento en sus zonas de vida, las despoblarán”.
Quintana recuerda asimismo, que el campo de la provincia ha sido tradicionalmente despensa de Málaga y que eso garantiza la calidad alimentaria que tanto se propugna. En Europa, cada dos minutos desaparece una explotación agraria y en Málaga, el diez por ciento de las explotaciones ganaderas han desaparecido en los últimos cuatro años. “Los ganaderos están empezando a sacrificar a las redes vacunas porque les es más rentable vender la carne que la lecha que generaban”. |