 Este es un arbusto, que pertenece a la familia de las leguminosas, son de hojas trifoliares y perenne, que en tiempos de extremadas sequías, al llegar el verano tira sus hojas, para impedir la evaporación del escaso jugo que pueda recibir de sus profundas y prolongadas raíces, esto es lo que les hacen ser un arbusto de gran resistencia a los periodos prolongados de escasas lluvias, y una vez llegadas estas, enseguida se visten de sus verdes y frondosas hojas, al mismo tiempo que al llegar la primavera aparecen unidas a estas, los preciosos ramilletes de flores, siendo el colores de estas entre el amarillo al verde. El hediondo, puede alcanzar hasta los cuatro metros de altura, debido al mal olor que desprende sus hojas, recibe los sobrenombres de gellondo, algarrobas del diablo, collar de brujas, hediondo de Europa mediterránea, o fétidas; y para mejor información, pueden observar, las fotos adjuntas, las cuales fueron conseguidas, para este fin, en las laderas de nuestra vecina la sierra de Mijas Málaga. |
Estas plantas, contienen una gran cantidad de alcaloides toxicos, así como la anagirina, citosina, taninos, todas estas sustancias juntas, provocan vómitos y actúan como obstrucción de la respiración, provocando con facilidad la muerte tanto para los humanos o animales.
Son las únicas platas, conocidas en Europa cuya polinización es ornitófila: el polen, de estas plantas, es transportado por varias especies de pájaros, como pueden ser las currucas capirotadas, el cabeza-negra, el pincho-rubio y otro similares; al igual que ocurre en otros continentes, con el culibrís, que al visitar las flores para ingerir su nectar, ellos sin saberlo, hacen el trabajo de transportar sus polen.
El fruto de este arbusto es idéntico a los altramuces que todos conocemos y consumimos, pero al único herbívoro que he visto comer algo de esta planta, han sido las cabras, que si las encuentran a mano, cuado las vainas están maduras las comen, con las semillas dentro, pero a la hora de rumiar lo ingerido, expulsa las semillas que se encuentran en su interior y así estos seres muestran la sabiduría de la madre naturaleza. Este altramuz, siempre se podía encontrar, en márgenes de los ríos, arroyos, laderas de los montes, o en las inmediaciones de aquellas ruinas antiguas medievales, y sus motivos podrían estar, en que en otras épocas, tenerlos a mano para su utilización, en la impregnación y utilización de armas toxicas, empleadas, en flechas y lanzas, bien fuesen para los cazadores o guerreros, y así poder, terminar mejor, con el enemigo, ó piezas de caza.
Los alcaloides tóxicos, convierten a esta planta, en un desagradable remedio como medicina natural, aunque en otros tiempos, fueron utilizados, como antiasmáticos, laxantes y purgantes, pero tuvieron que descartar su utilización, puesto que en el menor descuido, en su aplicación como sobredosis, podía actuar como depresor respiratorio, y terminar con la vida de cualquier persona.
Y como siempre, que a nadie se les ocurra, ingerir ni poco ni mucho, de los contenidos de esta planta, y a los niños se les ha de aconsejar ni tocar estos malvados arbustos.
Gracias por su visita.- les saluda, Francisco Solano Ríos.
|