Ambas parten de una misma infelicidad, la de la propia vida, aunque esta sea una infelicidad más tópica. Ambas vidas infelices son detonadas por la aparición de una mujer que representa los opuesto a esas vidas, ambas acomodadas y resueltas. Los protagonistas se lanzan decididos a sus brazos a la primera, sin mirar atrás obviando a la mujer que les acompaña, que les ama. Entonces vuelven las preguntas que me hice el lunes ¿Cuanta infelicidad es necesaria para que uno se deje llevar por la locura? ¿Cómo de insulsa debe ser una relación para que no haya duda en ponerla en peligro? Ambos personajes tienen la misma respuesta, sus vidas son lo suficientemente infelices y deciden dejarla atrás, para entregarse a esa nueva relación hasta límites insospechados.
Hasta aquí llegan las similitudes, ya que cuando me siento a verlas, pienso que son películas opuestas. "Inevitable" es una película argentina, con una fotografía y un discurso más romántico y emocional, aunque también nos ofrezca escenas tórridas de cama. De este romanticismo que te hablo es un ejemplo la presencia de Federico Luppi, personaje que cuenta su histórico romance, un encuentra fugaz con una mujer de apenas unos segundos que le marca para toda la vida, esperando que llegue el reencuentro con la mujer de su vida. Y ese encuentro fugaz, ese amor a la primera mirada es compartido por ella. Ambos comparten la espera durante toda la vida.
Ambas historias se cruzan, personajes y vivencias. Se preguntan si las cosas podrían haber sido de otro modo, si sus vidas podrían haber sido distintas. Todos sueñan con la posibilidad de mundos paralelos, lugares en que esas otras vidas podrían haber ocurrido y donde quizá podrían haber encontrado la felicidad. La película termina, no te contaré el final, pero incluso el director, cuando llegan los títulos de crédito se permite el lujo de jugar con esa idea de un final paralelo, que podría haber sido pero no fue. |