Es aquí donde Paco Tous y Miguel de Lira se convierten en gigantes y dejan que Unax Ugalde se encargue del personaje caricaturizado. La pareja coprotagonista que ambos forman se encargan de mostrarnos sus emociones, por qué hacen lo que hacen, sus propias inseguridades y miedos que su necesidad les impulsa a superar y cometer esa locura. Es en este momento cuando ambos consiguen que uno se emocione, que se meta en la piel de los personajes e incluso tome partido compartiendo o no las decisiones de uno y otro.
Era muy fácil sobrepasar la línea de la caricatura. Hay que agradecerle al director Alejandro Marzoa que no lo haya hecho. Puede que me hubiese reído mucho más, quizá los que esperasen una comedia de situaciones disparatadas lo hayan echado de menos. Yo no. Creo que la elección del director hará que recuerde la película durante mucho más tiempo. Además, me ha permitido ver grandes interpretaciones como la de Paco Tous y Miguel de Lira, peazo actores. Para mí deben ser candidatura conjunta al premio a mejor intérprete masculino. El uno no conseguiría el premio sin el otro.
También hay que reconocer que están muy bien acompañados por el resto del reparto. Unax Ugalde en su papel de policía frustrado, aportando la gota de personaje desquiciado y Marisol Membrillo en el papel de esposa de Paco Tous, que aporta una gran dosis de credibilidad a la película.
Y si siempre digo que no me hagas caso cuando os cuento que una peli no me ha llegado, ahora os digo que esta peli merece que la veáis, por las interpretaciones, porque el ritmo no baja y porque en el guión no hay nada escrito para rellenar, y eso ya sabes que para mí es un valor adicional. Disfrútala.
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