No cabe duda de que su aventura es mucho más liviana que cualquiera de las que les toca vivir a muchos que cruzan el desierto y el mar para llegar a Europa y que a ti como espectador esta película te parezca una frivolidad. Por mi parte, confieso que lo he pensado. Sin embargo, también me doy cuenta de que debemos saber que esta realidad existe y que, si bien, tienen un comienzo distinto menos duro, los finales pueden llegar a ser iguales. En definitiva, la calle y la delincuencia a la que pueden verse avocados por una mera cuestión de suerte.
Ir a ver esta peli dependerá de tu sensibilidad para estos temas y de si te gusta el fútbol o le tienes aversión. Eso también influirá. Yo me he sentido muy triste viendo la película. Por el modo en que se juega con los sueños de estos chicos, por la decepción que sienten cuando un equipito cualquiera les rechaza, por como son, utilizados y literalmente abandonados a la primera dificultad.
En definitiva, pienso que lo que tienen en común todas estas aventuras en busca de una vida mejor en el mundo civilizado están avocadas a la suerte. A que tu patera no vuelque, a que no te rompan una pierna o simplemente que no le resultes útil a nadie para nada y termines siendo como esos perros abandonados en la carreteraque corretean por ella con la mirada triste, hasta que un coche te atropelle.
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