Cuentos y fábulas muy diversas para devolver al teatro de títeres el sabor de siempre. Con la producción de 'Luz Riego', los dibujos de Juan Pedro Riego y la música de Juan Ignacio Sánchez, Ramírez quiso traer a escena "la esencia de la comunicación, con los espectáculos de cuentos más básicos y con elementos que todos pueden encontrar en casa, para llevar al público a otros mundos y fantasías. Ahora que estamos más saturados que nunca de tecnología, hemos vuelto a lo más elemental para contar cuentos", comentó el artista.
Entre el respetable, había mayoría infantil, un público que siempre puede ser un arma de doble filo, "en muchas ocasiones son de lo más agradecidos, mientras que en otras tantas, si no se capta la atención, se van o se desconectan. El adulto, aunque no le guste, aguanta más, pero con el público infantil siempre encuentras esa medida más real. Lo que sí ocurre es que si te ganas a los niños, también te ganas a los padres", apuntó de nuevo este cirujano de las sombras venido desde la localidad sevillana de Écija. En esta ocasión, en este oasis de la Plaza del Pericón, "que nos ha permitido alumbrar sobre monumentos y fachadas, y lograr los niveles de luminosidad tan difíciles que siempre se necesitan para este tipo de espectáculos, creo que hemos conectado", concluyó.
Danza vertical
Al otro lado del centro, en Calle Alcazabilla, y con una dimensión muy distinta, aludiendo a un espectáculo por todo lo alto, la compañía REA Danza se lanzó de lleno a la fachada del Cine Albéniz para deleitar con sus coreografías verticales y acrobacias imposibles.
Una propuesta impactante que aglutinó a gran número de curiosos para homenajear al mundo del cine. Y es que sobre la fachada, al tiempo que se desplegaban estos bailarines, se proyectaban sobre la pared imágenes de películas históricas, con un juego de luces y músicas que crearon una atmósfera ideal. Incluso, con el baile que prepararon para 'Cantando bajo la Lluvia', el agua hizo acto de presencia para hacer más real el espectáculo.
Diego Arias, miembro de una compañía "que lleva más de diez años en Málaga y que ha preparado a conciencia estos números para el Festival más especial, incidió en la importancia del entrenamiento, con más de seis horas diarias, seis días a la semana, y que en esta ocasión se ha centrado en un homenaje al cine. Nuestras piruetas han sido el complemento a estas grandes imágenes que nos han dejado estas películas inolvidables. A partir de febrero de 2014, la Sala Gades de la capital acogerá otro repertorio de la compañía".
El Obispado de Málaga también tomará parte en el Festival
En otro orden de cosas, el Obispado de Málaga ha confirmado esta semana que otorgará por cuarta vez el premio Signis, un galardón que se concede a la película, presentada en sección oficial, que mejor aborde la defensa de los derechos humanos. El premio, no oficial, que también valora la calidad cinematográfica de la cinta, consistirá en una estatuilla del artista neoexpresionista malagueño Jorge Rando. La pasada edición la premiada fue la película ‘Buscando a Eimish’, ópera prima de la directora Ana Rodríguez Rosell, por su apertura a una visión optimista de la vida. En la misma edición, el jurado decidió otorgar una mención especial al film ‘A puerta fría’.
Luis Fernando Prieto Pradas
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