Adiós Sancho es un disco grabado al viejo estilo, en cinta de dos pulgadas, con el grupo tocando junto en la misma sala, buscando la magia de la primera toma y logrando un sonido único y muy orgánico, rechazando el uso de Protools y el famoso corta y pega. En el álbum, Los Coronas presentan 13 nuevas composiciones originales, dejando de lado sus personales versiones marca de la casa. Los cinco integrantes de Los Coronas han aportado composiciones que han sido arregladas e interpretadas por toda la banda, por lo que Adiós Sancho presenta mayor variedad y apertura que trabajos anteriores.
Grupo de culto en la escena rock instrumental, Los Coronas está formado por Fernando Pardo (guitarra), David Krahe (guitarra), Roberto Lozano (batería), Javier Vacas (bajo, contrabajo) y Yevhen Riechkalov (trompeta). Adiós Sancho aparece cuatro años después de la publicación de El baile final de los locos y los cuerdos, lo último de Los Coronas, banda pionera de la música surf en España. Con más de dos décadas pisando escenarios y un crecimiento espectacular, en los últimos cuatro años, Los Coronas han despertado el interés de músicos de la talla de Steve Van Zandt (guitarrista y miembro fundador de la E-Street Band de Bruce Springsteen) queriendo ficharles para su sello, oferta que finalmente rechazaron para seguir su propio camino.
“Empezamos siendo un grupo de género con la intención de no ser otra cosa, para tocar rock’n’roll y surf clásico con el máximo grado de conocimiento” dice David Krahe, que hace de portavoz de la banda. “Con el paso del tiempo, hemos querido trascender ese sonido y en este álbum es donde más nos hemos alejado de las etiquetas”.
Y David Krahe explica las canciones de Adiós Sancho enmarcadas de tres maneras diferentes. “La primera mantiene el pasado original del grupo: rock clásico y surf instrumental. Quizá sea la más alegre, con ritmos festivos y excitantes, puro baile efervescente y rock and roll. Son canciones como Miss Alamo, Cleopatra Stomp, Rockaway Surfers o Largo 32. La segunda tiene más que ver con el sonido actual del grupo, mezclando raíces hispanas con las que llegan de Estados Unidos y el norte de México, que se aprecia en temas como Adiós Sancho, Un buen día para morir, Dance Danny Dance, Fuerte Comansi o Hey Cosacus. Y la tercera no es ni presente ni pasado; es pura experimentación, con ritmos casi de música disco y utilizando elementos autóctonos que pueden recordar a Las Grecas, a la música de algunas películas de Eloy de la Iglesia o al sonido Caño Roto. La leyenda del solitario, Baila Lola y Agente Triple estarían dentro de este último marco. Y hay joyas ocultas como Way To San José, que cierra el disco y ha sido una sorpresa también para nosotros.
Es la evolución musical de Los Coronas, que Krahe define como “reflejo del respeto a los patrones clásicos, que está ahí y del que nunca hemos renegado, pero que en nuestros dos últimos discos hemos enriquecido de manera clara aportando elementos de nuestra tradición cultural y musical española, como son pinceladas de pasodoble, rumba, copla” Hay más cambios. Estamos muy cómodos con los sonidos patrón de la cultura norteamericana que admiramos (country, blues, rock’n’roll, tex-mex, sonidos norteños mexicanos,…), pero la idea era intentar meternos en canciones y estilos que no dominamos tanto. Abrir una ventana nueva, caminos distintos para recorrer en el futuro, dando un carácter propio a la música instrumental, el sello de Los Coronas. Trascender aportando nuestra propia identidad con un imaginario musical propio, como la banda sonora de una película callejera que transcurre entre México DF, Madrid y Tucson”.
Salva Reina |