Usted se comprometió a apoyar a los municipios menores de 25.000 habitantes y acordó en una reunión con todos los alcaldes y alcadesas, en julio de 2011, que el modelo de la concertación, que ustedes apoyaron en el anterior mandato, seguía adelante. Ha sido todo lo contrario. El modelo, basado en un reparto justo que garantice la cohesión territorial y los objetivos básicos de la institución, como tal no existe, ni en las cantidades económicas ni en el espíritu de consenso y acuerdo que debería ser la base fundamental de las relaciones entre municipios y la Diputación en un plano de igualdad. Nos encontramos en un momento sin precedentes.
Los ayuntamientos de los pueblos pequeños y medianos de la provincia estamos sufriendo recortes en la asistencia económica que presta la Diputación, discriminación en el reparto de subvenciones directas durante el año 2012, la injusta reestructuración de los premios de cobranza del Patronato de Recaudación Provincial, la supresión de las oficinas territoriales de urbanismo que perjudica a quienes tenemos menos recursos técnicos y materiales, el recorte en las subvenciones a las mancomunidades y consorcios, el aumento en la aportación de los pueblos al Consorcio de Bomberos, entre otros asuntos. A todo ello debemos sumar que no haya tomado medidas excepcionales en situaciones de emergencia financiera habiendo propuestas en otras diputaciones, como los anticipios reintegrables -una suerte de préstamos que se pagarían retrayendo del dinero de los impuestos-. No queremos olvidarnos del último golpe: la pérdida de inversiones en los municipios por la no incorporación de créditos aprobados en ejercicios presupuestarios pasados debido al retraso de la Diputación en la redacción de proyectos. Es decir, que nos quedamos sin financiación para proyectos que la Diputación había comprometido. Las consecuencias de esta decisión, que ustedes comunican por goteo, son irreparables para nuestras cuentas, ya de por sí intervenidas en muchos municipios por el plan de ajuste impuesto por el Gobierno. Que los ayuntamientos estén asfixiados redunda en la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas, acuciados por la recesión económica, con empleos precarios o sin ellos. Por ese motivo venimos reivindicando que la Diputación de Málaga, al igual que otras diputaciones andaluzas, ponga en marcha un Plan Especial de Empleo y Protección Social. Para que se entienda: es momento de medidas excepcionales y urgentes. No lo citaremos, pero algunos proyectos que usted anuncia a bombo y platillo son un insulto a la situación que viven los municipios, que vive el país.
El panorama, ciertamente negro, no mejora cuando leemos el proyecto de ley de la reforma local que ha lanzado el Gobierno central. Más poder discrecional para las diputaciones, es decir, pérdida de autonomía local y vuelta a un modelo en el que las diputaciones están por encima de los pueblos. Para no abundar en un proyecto que usted debe conocer al dedillo, pues es presidente de Diputación, del PP de Málaga y del comité de entes locales del PP andaluz, de Deportes de la FEMP y de la red de ciudades del cine, se lo resumimos a los lectores y lectoras: pérdida y/o privatización de servicios, competencias y financiación de los ayuntamientos, y lo que es peor, el principio de solidaridad se esfuma junto a la rentabilidad social.
Todo sumado hace que la Diputación, que debe ayudar y cooperar con los pequeños municipios, como dicta la ley, se haya convertido en una administración al servicio de los grandes municipios, renunciando a sus objetivos de cohesión territorial y social. Esgrimirá usted que los pequeños municipios reciben más financiación directa y discrecional por habitante (ni siquiera eso es cierto: no ha sido justo ni en el peor de los caos repartiendo el dinero por habitante: solo dos grandes ciudades han recibido más del 40% de la financiación directa). Si la Diputación existe es para que se dedique a los pueblos de la provincia, como entidad territorial, para que los servicios lleguen a la gente vivan donde vivan, para garantizar la igualdad de oportunidades, el desarrollo de zonas que sin esas inversiones quedarían en un profundo atraso. ¿No es consciente del camino recorrido en ese sentido durante estos 34 años de democracia local? Cuando usted visita los pueblos, ¿acaso no piensa en las personas y por qué se benefician de un servicio y no en cuántos? Si no es así, usted no entiende para qué sirva la institución que preside. En esta situación le instamos a que convoque a los alcaldes y alcaldesas de los municipios menores de 25.000 habitantes y a los grupos de la Corporación Provincial para abordar en una reunión urgente y extraordinaria, antes del próximo pleno, las siguientes cuestiones: el modelo de Concertación (que nos prometió en julio de 2011), los cambios en el Patronato de Recaudación Provincial y premios de cobranza, la creación de un Plan Especial de Empleo y Protección Social de la Diputación para que los ayuntamientos contraten a personas, cuyas familias no tengan ingresos, el reparto discrecional de las ayudas directas entre las grandes poblaciones y discriminación que sufren los pequeños pueblos; la discriminación de los pequeños pueblos en las inversiones productivas que está aprobando de la Diputación; la pérdida de la financiación de los planes de ejercicios anteriores; el aumento de la aportación de los pueblos al Consorcio de Bomberos; las Oficinas Territoriales de Urbanismo; y el impacto de la reforma local en la organización de la Diputación y en las relaciones de ésta con los municipios pequeños. Nos vemos abocados a hacer pública nuestra petición porque llevamos dos años en esta situación, agravada por la pésima situación económica, esperando a que, con alturas de miras políticas, acuerde con los representantes políticos de la ciudadanía de los municipios, los pasos para que la Diputación esté al servicio de la provincia y no la provincia al servicio de la Diputación.
La carta está firmada por los alcaldes/as de los siguientes municipios: Alfarnate Alfarnatejo Almargen Almogía Álora Alozaina Alpandeire Arenas Arriate Atajate Benadalid Campillos Canillas de Aceituno Cañete La Real Cartajima Cártama Colmenar Cuevas Bajas Cuevas del Becerro El Borge El Burgo Faraján Fuente Piedra Genalguacil Guaro Iznate Jubrique Juzcar La Viñuela Macharaviaya Montecorto (ELA) Ojén Parauta Periana Pizarra Pujerra Salares Sedella Teba Torrox Serrato (ELA) Villanueva de la Concepción Villanueva del Rosario Villanueva del Trabuco
María Suárez [gabineteprensa@cartama.es] |