
Como buena habitante del extinto pueblo malagueño de Peñarrubia, desaparecido allá por los años 70, resurgió de nuevo otro Martes Santo el trono de María Santísima de Nueva Esperanza, dentro de una de las cofradías más jóvenes de la Semana Santa de Málaga, y que tiene el récord desde hace años de tener el recorrido más largo de la fiesta.
Con un sol que hace tiempo no se recordaba en estaciones procesionales, el barrio de Nueva Málaga se echó a la calle para celebrar un año más el paso de Jesús Nazareno del Perdón por las pendientes que lo llevan al centro histórico.