A través de la web www.amarNOesDELITO.tk la organización de derechos humanos anima a la ciudadanía a enviar cartas, faxes y correos electrónicos al parlamento ruso para pedir a su Presidente que no se apruebe esta ley homófoba.
Ley homófoba rusa Amnistía Internacional muestra su preocupación sobre la falta de respeto de las autoridades rusas hacia la libertad de expresión, "uno de los pilares de una sociedad democrática", comenta” David Diaz-Jogeix, director adjunto del Programa para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional. El pasado 22 de enero el parlamento ruso aprobó en primera lectura esta ley homófoba que dentro de varias semanas deberá volver al parlamento para ser ratificada. Desde Amnistía Internacional consideran que esta legislación va a limitar la libertad de expresión y de reunión del colectivo LGBTI, coartando las actividades de sus organizaciones en todo el país; también va a dificultar a la gente joven compartir y acceder a información necesaria y vital para su salud y bienestar, incluyendo información sobre grupos sociales, redes de soporte, o sobre salud sexual y reproductiva. Por ello Amnistía Internacional pide que se ponga fin al hostigamiento del colectivo homosexual y que se tomen las acciones necesarias para proteger el derecho de todas las personas, sin importar su orientación sexual ni su identidad de género, a la libertad de expresión y de reunión, a no sufrir discriminación y a la igualdad ante la ley, de acuerdo con el derecho internacional y europeo de derechos humanos". Matrimonio igualitario Con una semana de diferencia, los parlamentos británico y francés han aprobado proyectos de ley que extienden el matrimonio civil a las personas del mismo sexo, reformas que deberán ser ratificadas en los próximos meses. De esta manera la lista de países con matrimonio igualitario pasará de 11 a 13, En la actualidad el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en Holanda (2001), Bélgica (2003), Canadá (2005), España (2005), Sudáfrica (2006), Noruega (2009), Suecia (2009), Portugal (sin adopción, 2010), Islandia (2010), Argentina (2010 y Dinamarca (2012), además de en MÉXICO DF y en una decena de estados norteamericanos. Para Amnistía Internacional el matrimonio civil entre personas del mismo sexo es un tema en el que se ponen en juego derechos humanos de las personas.
Amnistía Internacional, de acuerdo con las normas internacionales, cree firmemente que denegar a las personas el derecho a casarse basándose en el sexo de sus parejas viola el derecho a la no discriminación, el derecho de igualdad ante la ley y el derecho a casarse y formar una familia, tal y como recoge el derecho internacional.
El derecho a casarse y a fundar una familia está reconocido en el artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en el artículo 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. La posición de Amnistía Internacional es que los Estados deben proteger y garantizar este derecho, y deben abstenerse de discriminarlo por causa de orientación sexual e identidad de género. Esta postura ha sido avalada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Por ello negar a las parejas del mismo sexo reconocimiento en pie de igualdad impide a muchas personas el disfrute de un amplio rango de otros derechos, estigmatiza tales relaciones y alimenta la discriminación y otros abusos en la comunidad, en las escuelas y en los hogares en contra de los derechos humanos de las minorías sexuales.
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