Esta decisión pretende acabar con la incertidumbre acerca de la continuidad de las licencias municipales y disparidad de duraciones entre los distintos ayuntamientos, además de no dar tiempo en muchos casos a amortizar las inversiones. Dolores Quintana se reunió ayer con representantes del comercio ambulante como la Asociación Rastro de Málaga, la Asociación de Empresarios y comerciantes Ambulantes de Málaga y Provincia zona Occidental, la Federación Andaluza de Vendedores Ambulantes y la Asociación por un mercadillo digno. Durante el encuentro, la diputada ha dado cuenta del cumplimiento de uno de los compromisos que Izquierda Unida contrajo con el sector y que incluyó en su programa electoral. El objetivo es mucho más amplio, pero se han tomado estas medidas de urgencia debido a que el periodo de licencias caducaba para muchos comerciantes. La directiva Bolkestein liberaliza el sector y lo abre a toda Europa y obligó a la institución andaluza a introducir en su día un tiempo de explotación de licencia de entre uno y cuatro años. Aunque la representante de IU ha manifestado que el objetivo de la organización es que este sector esté fuera de la directiva, nada más llegar al Gobierno andaluz se ha ido trabajando con las asociaciones y un primer paso ha sido este decreto ley. Algunos de los presentes en el encuentro han recordado en la posterior rueda de prensa que IU ha sido el único partido que se opuso a la directiva y que desde las instituciones europeas se han comprometido a seguir reivindicando la salida del mismo. En Andalucía viven del comercio ambulante entre 35.000 y 40.000 familias y se estima que unas 15.000 están en Málaga, que es también la provincia que más mercadillos tiene de los 841 que hay en nuestra Comunidad. Lola Quintana ha anunciado que tanto IU como las asociaciones tienen previsto promover en los municipios información sobre este decreto ley andaluz y en los ayuntamientos presentar mociones para que se aplique la normativa y les permita ampliar las licencias. Se trataba, añadió, de acabar con la incertidumbre en la que se encontraban miles de personas, que han hecho una importante inversión. “Además, no está la situación económica para destruir más empleo”. Quintana ha añadido que la Directiva Bolkestein no tiene en cuenta las características culturales de Andalucía, donde la venta en mercadillos está muy arraigada y en torno a ellos hay vertebración social. Asimismo, la parlamentaria de IU ha asegurado que la coalición seguirá trabajando desde el Gobierno regional en colaboración con el sector para redactar una nueva redacción de la ley del Comercio Ambulante adaptadas a sus necesidades. IU también tiene un compromiso con los vendedores ambulantes para incluirlos en los planes integrales de fomento del Comercio Interior de Andalucía, lo que permitirá a estos comerciantes acceder a ayudas y ser reconocido oficialmente como una parte más, imprescindible, del modelo comercial andaluz.
Izquierda Unida de Alhaurín de la Torre |