El borrador, al que ha podido tener acceso Greenpeace, posee un lenguaje vago pues pide a los países adoptar "medidas apropiadas" para hacer frente a un derrame de petróleo, pero sin especificar un nivel mínimo de qué se consideran medidas apropiadas. Además el documento omite importantes elementos como la inclusión de obligaciones de pago para las empresas petroleras o disposiciones efectivas en el caso de un derrame transfronterizo.
Ben Ayliffe, responsable de la campaña internacional de Greenpeace en el Ártico, ha declarado: "Este borrador de acuerdo no inspira ninguna confianza en la capacidad que tiene el Consejo Ártico para proteger esta frágil región en el caso de que sucediera lo peor. Es increiblemente vago pues es incapaz de pedir responsabilidades a las empresas por las consecuencias de sus errores y no existe ningún elemento que asegure una capacidad adecuada para lidiar con un derrame en esta región".
Para la organización ecologista, existen serias dudas sobre el papel que han jugado las compañías petroleras en la redacción de este documento, y si el Consejo Ártico está preparado para vigilar este entorno natural pristíno con eficacia. "Aunque el mundo entero está pendiente del Consejo Ártico, éste no está superando el examen", subraya Ayliffe. Fotos subidas en la galería del Consejo Ártico muestran a representantes de la industria petrolera que están participando en el grupo de trabajo, incluida la reunión final en la que se aprobó el documento filtrado hoy.
"El acuerdo exige muy poco a Canadá, Dinamarca, Groenlandia, las Islas Faroe, Islandia, Noruega, Rusia, Suecia y EEUU, que es efectivamente inútil", concluye Ayliffe.
Pese a las promesas de que éste sería el primer acuerdo jurídicamente vinculante, no logra esbozar ni el equipo necesario de respuesta, ni los métodos para el tapado urgente de pozos, ni la metodología de limpieza del medio natural. Basándose sólo en declaraciones vagas para que los países del Ártico "aseguren" y traten de tomar "medidas apropiadas dentro de los recursos disponibles".
Según Greenpeace, ninguna petrolera ha demostrado nunca que puede limpiar una marea negra en el hielo. El acuerdo no ofrece absolutamente nada en la identificación de pautas de cómo una empresa debe parar y limpiar un vertido del tipo "Deepwater Horizon". El Consejo Ártico no expone un mínimo conjunto de las capacidades técnicas que los países deben disponer antes de una perforación. Dado que muchas de las áreas de perforación en el Ártico son muy remotas, no hay ninguna garantía de que los recursos para el control del derrame estarán disponibles o serán los adecuados.
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