Un apunte sobre los recien jubilados:
INMA SERRANO
Inma es así, de esa manera. Como ella es: atrevida, rompedora, generosa, tenaz trabajadora, ….. Desea cambiar el mundo que le rodea por caduco, por injusto, por errado. Y quisiera construir otro mundo más armónico, más igualitario, más libre. Ella es así. Pero no ahora que se sitúa ya en la década de los sesenta. Hace treinta años también era así. No sé si recordaréis aquellas reuniones del MCEP en Louis Braille, años ochenta. Por allí aparecía Inma repintada, llamativa, rutilante, sin ánimo de pasar desapercibida, como diciendo “aquí estoy yo”, fumando atropelladamente. Y siempre con ganas de aportar algo, de colaborar, de abrir nuevos mundos. Lectora infatigable, estudiosa de caminos posibles, llegó hace unos años a la PENTACIDAD. Y ella, tan misionera y divulgadora como siempre, abandonó el aula y se dedicó a ir de un lado para otro impartiendo orientaciones al profesorado para que ayudaran a su alumnado a crecer, a ser, a asimilar los valores que elevan la condición humana. Sí, señor. Todo un personaje de los que, desafortunadamente, existen pocos. Y que hoy queremos hacer visible y rendirle gratitud.
JUAN MUÑOZ HEREDIA
¿De quién hablamos cuando hablamos de un tal Juan Muñoz? ¿Quizá hablamos de un curtido sindicalista asambleario? ¿o quizá de un republicano y antifascista visceral? ¿O hablamos de un rancio maestro freinetiano, de aquellos que mantenían la asamblea en el aula, los métodos naturales y el tanteo experimental, sí de aquellos que suscribían y siguen suscribiendo la Carta de Salamanca? ¿O acaso hablamos de un futbolero malaguista que se desgañita en la grada cuando su Málaga no va bien? Pues no señor, no hablamos de nada de eso sino de un peculiar malagueño mezcla de Bakunin, Trosky y Che Guevara, con un leve perfume republicano. Este admirado y singular espécimen no vayáis a pensar que es de Almáchar. No. Es natural del barrio de La Trinidad, criado en una corrala de aquellas que sólo tenían un servicio para todos y que a pesar de todas las dificultades hizo magisterio y ejerció ese oficio durante un montón de años. Pero la actividad dentro del aula se le quedaba chica: ¡hay que hacer muchas cosas para transformar el mundo! Por ello se alistó en el MCEP, y también en un sindicato de maestros, y luego en otro sindicato, y, además, ejerció la dirección del colegio durante años, y …. , y … Bueno, que si la espalda y las vertebras, que si me estoy ya cansando, que si tal y que si cual,…… En fin, el caso es que ha llegado hasta aquí sin “ quemarse”, sin sucumbir, enterito. Cosa que hemos de agradecer, pues es bueno para todos que personajes de la entrega y dinamismo de Juan Muñoz sigan dando caña. ¡¡ Larga vida, compañero!!
MIGUEL ANTONIO GARCÍA GRASSOT
Miguel es la personificación de lo que un tiempo se llamó “la Alianza de Civilizaciones”. Aquellos jóvenes años de militancia comunista clandestina, de avidez intelectual y lecturas alternativas fraguaron una persona comprensiva, sensible, amable y servicial con sus semejantes, amante de su familia y amigos. Una persona inquieta que lleva sobre sus hombros el peso de la injusticia y la desigualdad social que le rodea. Militante de mentalidad internacional y abierta, Miguel es, además de políglota, conversador infatigable –pues se puede comunicar en catalán, portugués, sueco, francés, inglés, árabe … incluso en español de Málaga. Pero más allá de todo eso, Miguel es un defensor de las causas perdidas como la saharaui o la palestina. (Miguel diría que no hay ninguna causa justa que se deba dar por perdida mientras haya gente dispuesta a defenderla, aunque no se vea el final esperado). Ahora, este singular defensor de la libertad y entrañable amigo ha acusado en su cuerpo y en su ánimo la llegada a los sesenta, -¡pues sesenta es 6 veces 10, y se nota, se nota …!- y ha querido pasar a la reserva. Bienvenido seas, Miguel, al colectivo de la “década prodigiosa” (Benvinguts, wälkommen, benvenuti, welcome, bienvenu, bem-vindo, salam aleikum, …..)
ISIDRO GARCÍA SIGÜENZA
Isidro viene a ser un guerrillero metido a maestro escuela. Si en lugar de maestro hubiera ejercido de vinatero, de alfarero, de escritor o de bandolero hubiera llevado el mismo sello: ser inclasificable. Natural de la Rioja, de cepa autóctona y crianza en barrica noble, despliega aromas acratoides y colores que van del rojo intenso al violáceo oscuro. Denso, fornido y laborioso, deja indeleble impronta por donde pasa. Así es. Pasó por el País Vasco, dejando un grato recuerdo de maestro de a pie en Guizaburuaga, una aldeílla vizcaína. Luego, en el ochenta, vino a Andalucía, a un lugar que solo él y cuatro más conocían - Estación de Gaucín- y ahí desplegó su labor de alfarero consorte, de maestro incansable, de investigador de tradiciones y conocimientos populares y…. de escritor. Así lo atestiguan sus muchas producciones: suya es la historia de Andalucía en verso, suya el estudio sobre el habla de Gaucín en “Habla y fantasía en la Serranía de Ronda”, como también trabajos sobre los moriscos, sobre juegos infantiles, etc. Y, sobretodo, la trilogía formada por “Bandoleros en la Serranía de Ronda”, “ Arrieros en la Serranía de Ronda, Alpujarra y Campo de Gibraltar Arrieros” , y el último, “Brujas, dedicado a curanderos, supersticiones, plantas curativas y muchas cosas más. Y es que Isidro viene a ser como los personajes de sus investigaciones. En un pasaje dice “Así eran los hombres del Monte, nobles, idealistas y de sentimientos buenos, y no como quieren algunos, confundiendo hechos y personajes”. Sí señor, así es Isidro, noble, incansable, idealista. Guerrillero y bandolero a la vez metido a maestro (la necesidad obliga), de corazón ancho y alma rompedora. Enhorabuena por llegar a la década prodigiosa cargado de proyectos. ¡Que todos se hagan realidad! |