Fue en 2003 cuando se puso en marcha esta actividad, al detectarse que seguían existiendo menores que aún tenían muy interiorizados los tópicos de asignar a las niñas juegos con muñecas, cocinas o tareas domésticas. Desde entonces, se ha comprobado que la tendencia ha empezado a inclinarse por la integración y la supresión de esos roles, pues en algunas ludotecas de colegios, ya se ven más juegos educativos y una mayor apuesta por la no distinción de juguetes por sexos.
La actividad ha consistido en un cuenta-cuentos, talleres de dibujo y pintura, canciones y otros juegos, siempre con la idea del fomento de valores de paz e igualdad. Además del Maruja Mallo, la campaña se ha desarrollado en los siguientes centros: San Sebastián, Zapata, El Peñón, Torrijos, Santa Ana, San Juan, Manantiales, El Romeral, Clara Campoamor, Isaac Peral y Zambrana. |