En muchos casos, este servicio sirve para hacer que las personas mayores no se sientan angustiadas de verse en la soledad más absoluta. Muchas veces lo pulsan tan sólo para hablar con alguien y volver a sentirse vivo. Pero también ha salvado muchas vidas, se ha podido dar el aviso a emergencia por una mala caída en la que el anciano se vio y sólo pudo pulsar el botón que llevaba colgado. El 20 % de nuestros mayores viven en la más absoluta soledad y este servicio aporta de manera eficaz un mayor nivel de autonomía a los dependientes.
El actual estado de malestar que vive España podría llevar a la rotura de la cohesión social, llegando a ser el pobre más pobre y el rico más rico, creando una dualidad cada vez más abismal dentro de la sociedad, en la que los mayores ya no tienen, por desgracia, según el concepto liberal, utilidad para la producción de un país. Esto les lleva a tener problemas psicológicos derivado de la sensación de no servir para nada. Ahí, el servicio de Teleasistencia juega un papel muy relevante, mejorando la calidad de vida del dependiente, además de cuidar su estado de salud, y prestar ayuda en caso de emergencia. |