Nunca hemos gozado de los derechos y libertades que la Constitución y diferentes tratados internacionales nos confieren. No deseamos que nadie gestione nuestras vidas vaciándolas de dignidad. La situación actual supone una oportunidad de cambio profundo a la hora de afrontar las políticas de la diversidad funcional.
Por ello, el FVID reivindica:
La transposición ley por ley de nuestra normativa a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, con mecanismos sancionadores y plazos creíbles. La Asistencia Personal suficiente que les permite a las personas con diversidad funcional tener responsabilidad sobre sus vidas y acciones. Una educación inclusiva de calidad, sin dejar rendijas a los centros de educación especial, que segregan a las personas desde el inicio de su vida. La eliminación de barreras de todo tipo: urbanísticas, arquitectónicas, de comunicación, de transporte, vivienda…
Todo ello redundará en el cumplimiento de nuestros compromisos, y en la realización de nuestros negados Derechos Humanos. Al mismo tiempo, estas medidas contribuirán a crear mayor y mejor empleo, y a reducir nuestra deuda.
DERECHOS HUMANOS ¡YA! |