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Una factura con muy mala sombra | | Paqui Martinez. 16.11.12 | |  Tener que pasar por una intervención quirúrgica no es plato de buen gusto para nadie, y por si alguno le coge el gustillo al “rollito quirófano” o se engancha a las sustancias anestésicas, el Servicio Andaluz de Salud ha creado un método disuasorio llamado la “factura sombra”. Se trata justamente de eso, una factura que hipotéticamente tendría que abonar el viciosillo enfermo en la que se detalla el gasto sanitario producido, por el que se supone caprichoso deseo de un ciudadano por hacer gasto a la sanidad pública. | Cada vez que un ciudadano recibe el alta hospitalaria, junto con la alegría de volver a tu casa te endosan la “factura sombra”, no han podido ponerle un calificativo más oportuno al papelito de marres, porque a partir de ese momento ese ciudadano, irremediablemente enganchado al ambiente hospitalario, se cura de su adicción, invadiéndole un sentimiento de culpa por el hecho de haber enfermado, prometiendo por la estampita de El Cautivo, que le ha acompañado en su estancia hospitalaria, que no va a volver a enfermarse: Objetivo cumplido, medallita para el iluminado Consejero. En el capítulo de beneficios, los números que avalan la implantación de la factura sombra no estan nada claros, no existen estadísticas sobre cuantos ciudadanos han abandonado el placer de operarse de peritonitis, hernias o fracturas oseas, como consecuencia de la concienciación con el gasto sanitario generada por la factura sombra. Lo que sí esta claro, y en este punto me pongo seria, es que la implantación de la factura ha conllevado gastos de material de oficina, aumento del trabajo adminsitrativo, adaptación de procesos informáticos y ya para colmo, la llamada de teléfono que he recibido esta mañana haciéndome una encuesta, sobre la factura que recibió un familiar que se sometió a intervención quirúrgica hace ahora ocho meses, con preguntas del estilo de si la había recibido, quien se la dió, si el personal sanitario o administrativo y quien me gustaría que nos la hubiera facilitado si los unos o los otros, si me la explicaron y tras quince minutos en tan trascendentales cuestiones, la mejor de las preguntas ¿qué le parece a usted la implantación de la factura?. La factura sombra, un gasto inútil innecesario. Mientras nos han implantado el copago sanitario, nos retiran fármacos de la cobertura sanitaria, recortan en personal y se masifican las consultas y hospitales, o mientras los enfermos de diálisis de un hospital se la juegan en un zulo, como ejemplo cercano. Señorita encuestadora tome nota: La próxima vez que tenga la desgracia de necesitar pasar por el hospital, con mi alta hospitalaria ahórrense mi factura, recuerdo que la que le dieron a mi familiar era en un papel demasiado recio para el efecto que a mi se ocurriría utilizarla. |
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