¿Por qué? Me lo preguntan continuamente, por qué y sobre todo cuándo decidí entregar mi vida a algo con toda la devoción. Tengo verdadera pasión inculcada desde la cuna por el deporte. Y si adoro el deporte de la canasta, todo lo que soy se lo debo al deporte. Vivo muy de cerca el esfuerzo que realizan las chicas de la gimnasia rítmica, tengo la suerte de tener una preciosa sobrina que la realiza, se esfuerza y le apasiona, y ha conseguido que en una familia de deportes colectivos abramos los ojos a este deporte.
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Y no es un deporte cualquiera, tal vez de los que más horas de entrenamiento se necesita, menos merito se le da, hablamos de niñas que de media diaria entrenan 5 horas, algunas incluso 8 horas, de niñas que entrenan hasta que sus pies sangran, sus ligamentos se destrozan y cada musculo les duele, pero aun así no reciben el reconocimiento que se merecen, no reciben apenas ayudas económicas, la gente no se vuelca, no se le da publicidad a no sé que ganen una medalla, y en cambio sin pedir nada ellas se esfuerzan, sus madres, y sus entrenadores y entrenadoras los cuales hay veces que entrenan en unas condiciones lamentables. ¿Por qué? Porque creo que todos los deportistas tienen el mismo derecho, por que creo en la fuerza que inculca un equipo, la responsabilidad, disciplina y educación. En la preparación física ya que el deporte es un elemento clave para la vida. Y tenemos que recordar que no solo existe un deporte o dos en nuestro país abramos los ojos a otras posibilidades.
Y ahora volvérmelo a preguntar, por qué quiero dedicar mi vida al deporte, no solo al deporte si no ha conseguir que el resto del mundo vea, lo bueno que yo veo en esto, a que la gente se anime a participar, a que cada niño haga algún deporte, a que todo el mundo respete al deportista que se deja la piel, y al equipo que hay detrás de él. Tal vez si fuera una gran publicista os sabría vender esta idea mejor. Pero no quiero vender nada a nadie, solo quiero que veáis el esfuerzo y lo reconozcáis. |