Esta supresión de privilegios y blindajes supone un importante ahorro del dinero de los andaluces, cuyo fin debe ser paliar los efectos de la crisis en las capas más humildes de la sociedad, objetivo último que debe perseguir esta empresa pública destinada a proveer de suelo y vivienda a quienes no tienen todavía esa necesidad solucionada.
Ahora se ha dado un paso más. Se han destituido (recortado) 30 directivos intermedios de los servicios centrales de EPSA, en un proceso de racionalización y eficiencia que la dirección política de la empresa considera que aún no ha concluido.
Los cambios que se están llevando a cabo, además, están abiertos a la participación de los trabajadores, a quienes la Consejería reconoce una extraordinaria labor y son piezas fundamentales para la transformación de una empresa imprescindible para hacer políticas de justicia social en materia de vivienda y suelo.
Estos ajustes (recortes) –ejemplo en el que podrían mirarse otras estructuras de la Junta- obedecen a un principio ético imprescindible en la función pública: administrar con la máxima eficiencia unos recursos limitados y aplicar la transparencia a cualquier rincón oscurecido del presupuesto eliminando privilegios injustificables.
Estos recortes sí los impulsa Izquierda Unida en el gobierno andaluz |