La figura de mayor protección contemplada en España es la de Parque Nacional. Estos parques, aunque de gestión muy variable, suelen incluir áreas poco alteradas y muy valiosas desde un punto de vista ecológico que conviene preservar con el menor impacto posible. En Doñana, por ejemplo, las visitas están muy restringidas y la actividad humana, incluida la científica, muy controlada. Sin embargo, los Parques Naturales (como el que pedimos para la Sierra de Mijas) parten de un enfoque diferente, que trata de conservar los valores medioambientales de la zona pero integrando las actividades tradicionales que se hayan venido desarrollando en ella. Así, actividades como la agricultura y ganadería, la caza, la madera etc, adecuadamente dimensionadas, tienen cabida en este tipo de ordenación siempre que se lleven a cabo siguiendo unas claras normas que garanticen que dichas actividades sean sostenibles y, por tanto, no producirán alteraciones irreversibles en los ecosistemas que se trata de preservar. El organismo encargado de la gestión del Parque Natural deberá velar por que se cumplan estos principios y por que las actuaciones que se llevan a cabo vayan encaminadas a recuperar, en la medida de lo posible, los ecosistemas originales. La creación de un Parque Natural proporciona además a la zona un valor añadido desde el punto de vista ambiental pues atrae la atención de turismo que antes no reparaba en ella y fomenta, por tanto, el desarrollo de actividades relacionadas con el turismo rural beneficiándose así los pueblos del entorno. La Sierra de las Nieves es un claro ejemplo de esto.
La Sierra de Mijas ha sufrido un enorme e irreversible daño causado por las explotaciones ilegales de áridos que han esquilmado durante décadas (y continúan haciéndolo) grandes superficies de gran valor, y ha sufrido también el impacto del urbanismo mal planificado o descontrolado. Necesita pues de una figura de protección como Parque Natural que ordene de una forma adecuada, sostenible y respetuosa con el entorno las actividades que en ella se realizan con el claro objetivo de mantener y mejorar los enormes valores ecológicos, botánicos, zoológicos, paisajísticos, hidrológicos, geológicos etc que esta sierra atesora. La necesidad de buscar alternativas ambientalmente sostenibles al modelo de desarrollo que hemos tenido en España en las últimas décadas hace de esta iniciativa una oportunidad que la administración competente no debería dejar pasar. Pedimos pues a la Junta de Andalucía que tome cartas en este asunto y atienda por fin lo que ya empieza a ser un clamor popular: que la Sierra de Mijas sea declarada Parque Natural.
Eduardo Sáez Maldonado Plataforma en Defensa de la Salud y la Sierra
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