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Una atención inadecuada y de mala educación | | Isabel Sarmiento Ramis. 07.09.12 | | Esta mañana me he acercado al Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre. Tenía que realizar diversos trámites burocráticos; entre ellos, la compulsa de algunos documentos. Después de aguardar mi turno en la sección de Registro, la funcionaria me ha indicado amablemente que las compulsas se realizaban en Secretaría, en la primera planta. Allí he ido. Al abrir la puerta, un funcionario me demanda por mi intención y me deriva a su compañero, un señor de una cierta edad ya y sentado en una segunda mesa. Me acerco a él, le comentó que quiero compulsar unos documentos, un DNI y una certificación de estudios realizados, y este señor, en un tono nada adecuado y sin ningún tipo de respeto o educación hacia mi persona como usuaria de la Administración pública, me pregunta que para qué quiero compulsar los documentos. | | Le explico y me dice, también de una forma muy inadecuada, que en el Ayuntamiento solo se compulsan los documentos que van a revertir en algún trámite dentro del propio Consistorio, hecho que yo desconocía. Le pregunto si puede compulsarme mi DNI y lo hace, a regañadientes y con malas formas. He entrado en un juego en el que no debería de haber entrado, quizá debido a la situación no esperada, y me he marchado de allí. Mi queja es por la mala educación, la falta de respeto, el no saber tratar al usuario, que ha mostrado hacia mí este funcionario que, seguramente, tiene su poltrona asegurada hasta que se jubile. He pensado en poner una reclamación pero no voy a perder el tiempo con alquien que no lo merece. El resto de los funcionarios que me han atendido, muy amables y correctos. Ello me lleva a pensar que debo disculpar al señor por su avanzada edad. Un apunte más: riza el rizo que en la mesa del individuo, ni un papel; en la pantalla del ordenador, la versión digital de un medio informativo, abierto por la sección de deportes. Así, así va el país. |
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