Exige también la rigurosa aplicación de la legislación urbanística y forestal, y la depuración de responsabilidades políticas y, en su caso, legales que procedan. Igualmente en el informe de EQUO MÁLAGA se hace una propuesta a la sociedad malagueña: un Pacto Social denominado “Málaga por un Mundo Rural Vivo” (Nunca Más), que se asienta sobre dos pilares: un Plan de Restauración de los montes afectados, sumándole la declaración de la Sierra de Mijas como Parque Natural, y la puesta en marcha de un Plan de Economía Verde, Solidaria y del Bien Común que genere empleo digno y calidad de vida en el medio rural de la zona.
Análisis y Valoración del incendio de Barranco Blanco (Málaga) de la Mesa Provincial de EQUO Málaga.-
Con relación al desastre socioambiental que ha supuesto el mayor incendio forestal en la provincia en dos décadas y que ha dejado tras de sí una persona fallecida, varias heridas, más de 8.000 has asoladas, buena parte de ellas de alto valor ecológico, como el alcornocal de Elviria, entre Ojén, Marbella y Mijas, y viviendas y bienes materiales destruidos, EQUO MÁLAGA quiere manifestar previamente:
que la primera responsabilidad es de los autores del acto imprudente que dio inicio al fuego, incendios como este adquieren unas dimensiones tan dramáticas fundamentalmente por tres motivos: las altas temperaturas, agravadas por el cambio climático, la ocupación urbanística del suelo forestal y los recortes presupuestarios en prevención y vigilancia. Si no hubieran concurrido estos factores, el incendio podría haber sido extinguido mucho antes o en todo caso podría haber provocado menos daño ambiental, humano y material. Que la buena intervención de los bomberos forestales, técnicos y demás profesionales del operativo básico de emergencia se ha realizado en unas circunstancias que hicieron muy difícil su trabajo para controlar y extinguir el incendio. nuestra más profunda solidaridad y cercanía con las personas que se han visto afectadas, física y emocionalmente por esta tragedia y en especial con la familia de la persona fallecida. que en un área mediterránea como la nuestra, los ecosistemas forestales están preparados para las consecuencias de los incendios y para su recuperación.
Dicho esto, EQUO MÁLAGA constata que se han dado otros factores coadyuvantes que han agravado en gran parte la magnitud de esta tragedia:
El incumplimiento más absoluto de la legislación urbanística por buena parte de las viviendas construidas en medio del bosque en los últimos años ante la pasividad, si no complicidad, de Ayuntamientos y Junta de Andalucía en el habitual abandono de sus funciones de vigilancia urbanística. Muchas de esas urbanizaciones no cumplían su obligación legal de tomar medidas de prevención contra incendios forestales, como la eliminación perimetral de vegetación. Todo ello motivó que el INFOCA en plena batalla contra el fuego tuviera que abandonar el frente de lucha para evitar daños a las personas y sus bienes, como no podía ser de otra forma. Se detrayeron de esa forma recursos y medios de extinción de la lucha contra el fuego en zonas forestales, lo que aumentó la superficie afectada y el riesgo de que el fuego llegase a la Sierra de las Nieves y otras áreas de importancia ecológica. Los recortes del Gobierno autonómico del PSOE e IU en vigilancia y prevención de incendios en el medio forestal en uno de los veranos más calurosos y secos de los últimos tiempos y, por tanto, en un momento de máximo riesgo de incendios forestales. La falta de presupuesto provocó hace meses una reducción (por pequeña que fuese) del personal de retenes y vigilancia, la desactivación de los sistemas de vigilancia automatizada con cámaras e infrarrojos (sistema BOSQUE) y la presencia meramente testimonial de agentes de medio ambiente y SEPRONA en el campo.
En la última década se habían originado varios incendios en la zona entre Barranco Blanco y Entrerrios (2002, 2007, 2010 y 2011), lo cual aconsejaba un aumento de las medidas de vigilancia por parte de las administraciones en este auténtico Punto Negro, justo lo contrario de lo que ha ocurrido, según se ha dicho antes. Ha sido habitual durante todo el verano la acumulación de personas, el uso del fuego para el ocio y la quema de podas, la circulación de vehículos de motor y la acumulación de residuos (combustible en incendios) en un área que incluye zonas forestales y protegidas con gran valor ecológico, como los ríos Alaminos y Fuengirola.
Ante este negro panorama EQUO MÁLAGA hace las siguientes valoraciones:
Un aumento de medios y dispositivos de vigilancia podría haber evitado la propagación inicial del fuego en este y en muchos otros del medio centenar de incendios de entidad que se han producido en la provincia hasta hoy. Evitar incendios forestales debe estar entre las 10 prioridades presupuestarias de la Junta de Andalucía, incluso conllevando incremento del gasto público en medios humanos, materiales y tecnológicos en época de máximo riesgo. La decisión del gobierno andaluz (PSOE + IU) de priorizar inversiones menos urgentes en unas circunstancias tan adversas sólo puede ser calificada de tremendamente torpe e irresponsable. Una planificación urbana racional y sostenible por parte de los ayuntamientos y la vigilancia de la misma por la Junta de Andalucía en la época del boom urbanístico habría evitado que se construyeran viviendas y urbanizaciones en medio de áreas forestales densamente arboladas, algo absolutamente disparatado que viene siendo denunciado por colectivos ecologistas y ciudadanos desde hace años. Es increíble que ahora, esos mismos gestores municipales o sus herederos políticos planteen la legalización urbanística aprovechando el ambiente social provocado por una tragedia de estas dimensiones. La mera presencia disuasoria de policía local, agentes de medio ambiente o SEPRONA en el “Punto Negro” de Barranco Blanco-Entrerríos habría evitado muchas de esas actuaciones ilegales e imprudentes que podrían estar en el origen del incendio. Sin embargo, ninguna de las tres administraciones obligadas a velar por el medio ambiente y la seguridad de las personas cumplió con su obligación constitucional, a pesar de unos antecedentes históricos tan recientes.
Propuesta de Pacto Social “Málaga por un Mundo Rural Vivo” (Nunca Más) Finalmente, para EQUO MÁLAGA, si esta calamidad para las personas y la naturaleza ha de tener un efecto positivo, éste debiera ser la toma de conciencia colectiva respecto a la necesidad de abandonar definitivamente el desarrollismo urbanístico depredador que ha provocado las últimas décadas el despoblamiento y abandono de los montes y el medio rural y agrario, ha generado una cultura del consumismo y el enriquecimiento rápido y, con ello, un incremento en el número y gravedad de los incendios forestales. Desde ese punto EQUO MÁLAGA hace un llamamiento a la firma de un Pacto Social con el lema “Nunca Más, Málaga por un Mundo Rural Vivo” que, dejando de lado los enfrentamientos partidistas, una a todos los sectores de la sociedad malagueña en una apuesta definitiva por la recuperación de la vida en los montes y el mundo rural a través de la Economía Verde, Solidaria y del Bien Común.
El Pacto Social debe tener como objeto: 1. La elaboración y puesta en práctica de un Plan de Restauración Ambiental del terreno afectado conforme a los principios de rigor científico, estabilidad laboral, cooperación institucional y participación ciudadana, según preve la legislación en la materia, y sumar a esta actuación la declaración de la Sierra de Mijas (tm de Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande y Mijas) como Parque Natural, tal como vienen defendiendo grupos ecologistas y plataformas ciudadanas de la zona, así como la propuesta realizada por EQUO-Electores en el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre. 2. El impulso decidido a prácticas económicas que generen empleo digno, calidad de vida y, en suma, sostenibilidad, como: La conversión del sector forestal en estratégico con el apoyo decidido a la conservación y planificación de los usos y bienes forestales, en actividades como la restauración y reforestación de áreas degradadas, el aprovechamiento y comercialización de productos forestales (madera, plantas aromáticas y medicinales, frutos secos, setas, corcho). Una política agraria basada en la biodiversidad, el comercio local, la producción extensiva, la soberanía alimentaria, la pequeña producción agrícola (apicultura, agricultura y ganadería ecológicas) y la industria agroalimentaria artesanal que promueva la producción ecológica, los usos tradicionales y las variedades autóctonas. Fomento del empleo rural sostenible, especialmente dirigido a mujeres y jóvenes, en áreas como ecoturismo y agroturismo, energías renovables, educación y formación ambiental y laboral, salud y terapias naturales, defensa del patrimonio natural y cultural o tecnologías de la información y la comunicación. Málaga, 6 de septiembre de 2012
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