Dimos la vuelta y nos incorporamos a la marcha y la primera sorpresa fue que no eran cuatro gatos, como se había encargado de propagar la prensa 'capitalista' durante varias semanas. Era difícil contarlos uno a uno, ya que la larga fila de dos en dos, de forma ordenada, por la derecha de la calzada y escoltados por una exageración de policías, la fila digo podría ser de un kilómetro. Despues de mucho hablar, cavilar y preguntar, llegamos a la conclusión de que de la venta Los Montes salieron entre 300 y 400 obreros. En Fuente Olletas seguramente se duplicaría el número, ya con gente normal y cuando llegamos a la calle Larios, bien podría haber más de 1.500 manifestantes. Así de que de cuatro gatos, nada. En su recorrido, la marcha se había ido nutriendo con personas llegadas de otros puntos de la provincia y de Andalucía. Cantidad de furgones policiales precedían la marcha y decenas de policías caminaban a pie junto a los manifestantes, mientras que otros, por parejas, custodiaban establecimientos que consideraban susceptibles de ser 'tomados' por los sindicalistas, en especial los bancos y cajas de ahorros que había en el camino desde Fuente Olletas, pasando por la calle de la Victoria, hasta el centro de Málaga.
Anuncio de la toma de un banco
Cuando la marcha entró en Cristo de la Epidemia, el secretario general del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Diego Cañamero, cogía un megáfono y anunciaba que tenía que dar una noticia "importante". Junto a él y encabezando la protesta estaba el diputado nacional de IU, Alberto Garzón, que se había unido en Fuente Olletas para respaldar la marcha y el exparlamentario de IU Antonio Romero, que había realizado todo el recorrido, desde la venta Los Montes. Juan Manuel Sánchez Gordillo, líder del movimiento obrero, alcalde de Marinaleda y parlamentario de IU no estaba allí, ya que se incorporaría por sorpresa en la calle Larios, «La presencia de la policía es desmesurada -empezó a decir Cañamero- y sinceramente nos da igual, porque a lo mejor les estamos haciendo un favor y recuperan con horas extras la paga de Navidad que les han quitado». Luego, tras los vítores y aplausos afirmó: «A pesar de tanta policía y a pesar de los helicópteros volando por encima de nuestras cabezas os tengo que decir que en Málaga, en estos momentos, se ha ocupado un banco». Efectivamente, a pesar del evidente despliegue policial, la 'acción sorpresa' que Sánchez Gordillo anunció que se llevaría a cabo durante la marcha en Málaga se había ejecutado. En esos momentos once integrantes del sindicato habían entrado en la sucursal de Banesto en la Alameda Principal. Tras el anuncio de Diego Cañamero, la marcha reanudó el camino de forma pacífica hasta enfilar la calle Victoria, seguir por Alcazabilla y continuar hacia la plaza de la Marina. Por todo el camino se fueron gritando consignas como: "Contra el paro, lucha obrera"; «Tenemos la solución, los banqueros a prisión". "Urdangarín, trabaja en el Burguer King"; "Marichalar, trabaja en Pizza Hat".
En la entrada de la calle Larios, la policía detuvo a José Blanco, miembro de la organización de la marcha, secretario de la organización del SAT en Cuevas de San Marcos y la persona que había pedido el permiso a la Subdelegación para que la protesta se desarrollara por un itinerario preestablecido. El diputado nacional de IU Alberto Garzón estableció una negaciación con la policía, allí mismo , en la calle y anunció a los periodistas. «Hemos acordado que van a liberar al detenido, que nosotros abandonamos el banco y seguimos la marcha hasta la plaza de la Constitución», dijo Garzón. La marcha sí prosiguió, pero tuvo que pasar más de una hora y una sentada colectiva en Larios hasta que José Blanco quedara en libertad. Para entonces, la policía ya había detenido y conducido a comisaría a los doce miembros del SAT que habían ocupado el banco, en una acción que Garzón calificó de «desmedida». En la sentada colectiva de la calle Larios para solicitar la puesta en libertad de los detenidos, apareció Sánchez Gordillo y se armó más revuelo mediático que en toda la marcha anterior. Unos militantes de SAT habían confeccionado una bandera 'gordillo' que decía: "Revolución y Justicia. Rebelión Gordillo". Y alguna pancarta que titulaba: "GORDILLO AL PODER".
Los tres amigos 'simpatizantes del campo' nos tomamos unas cañas en Chinitas y volvimos a Alhaurín de la Torre habiendo conocido de primera mano un poco más que significa y en qué puede devenir este movimiento obrero que está resurgiendo en Andalucía. Pienso que no van hacer la revolución, pero sí van a poner de manifiesto la deriva que está tomando esta crisis. ¡Atentos! |