La señorita que me atendió, no se tomó ninguna molestia por lo ocurrido, tan solo se limitó a consultar quién era yo; en base, claro está, al estado de mi cuenta, mis movimientos, y mi poder adquisitivo. Después de una breve reflexión, determinó, que no era suficiente motivo para alarmarse y lo resolvió, pidiéndome el teléfono móvil argumentando que el cajero funcionaba y que ya me llamaría al cierre para ver si encontraban el dinero atascado o perdido. Yo educadamente le dije que no podía ser, que necesitaba ese dinero (sin llegar a contarle mi vida, de que, precisamente, era para comprar leche a mi hija de 5 meses en el Mercadona y recargarme la tarjeta de autobús y salir para el trabajo en ese momento).
En fin, me tuve que aguantar, salir por la puesta con mi frustración, y me fui a trabajar como pude.
Pasado dos largos días, me llamaron y me informaron de que habían revisado el cajero, y no encontraron nada. Me personé, intente cerrar la cuenta y me amenazaron de que si cerraba la cuenta no tendría derecho a reclamar, y además, no tenía saldo suficiente para pagar unas comisiones y no podía cancelarla sin ingresar dinero. ¿ Así es Bankia?
Ya no es solo la cantidad mísera, es el hecho de con que indiferencia me trataron. Sin saber el daño que causaban y la repercusión que puede tener, no esforzarse lo más mínimo por solucionar un problema a una clienta que, aunque aparentemente no tenga nada, en realidad no me conocen. ni saben como aumentará mi economía en un futuro próximo, ni cuantos familiares míos, tienen relación con bankia.
Si alguien conoce a Rajoy, por favor, que le diga, que a esta gente no le de nada, que son unos chorizos.
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