En la obra representada anoche se caricaturiza de manera rotunda la vida española de la época, un toque algo más ácido que el que se le dio en la adaptación original, debido a la censura del momento. La penuria sexual de los españoles se ve comparada de manera sarcástica con el libertinaje de los parisinos, a través de la guapa y manipuladora Ninette, arquetipo de “femme fatal”, capaz de acabar con el mito francés de paraíso liberal.
Con la sexualidad, Mihura mezcla otros problemas del país, como el exilio y la emigración, pero utilizando una fuerte ambigüedad. Por un lado, aborda de manera crítica del problema del exilio de los españoles, pero a la vez se les representa como unos nostálgicos que tocan a destajo la gaita y comen fabada o cocido.
En este sentido, la compañía Eslava ha sido fiel al entorno escenográfico de la obra literaria. Una habitación de cuyas paredes cuelgan los cuadros de Pablo Iglesias, Lenin y Lerroux, representando la continua nostalgia del republicano.
Miguel Mihura muestra en cada una de las obras un humor disparatado. Sus comedias saben unir la ironía y la poesía combinando humor y ternura. Al igual que ocurrió en la primera de las representaciones, “Los ladrones somos gente honrada”, los personajes muestran diálogos disparatados y situaciones absurdas, pero siempre con la sutileza literarias del autor.
La maestría del autor le hizo merecedor en dos ocasiones del Premio Nacional de Teatro y en su haber hay obras que sobreviven con gran éxito, como “Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario”, “Maribel y la extraña familia” o “A media luz los tres”.
Esta noche le toca el turno al género del suspense con la obra “Diez Negritos”, de Ágata Christie. Su argumento gira en torno a diez personajes, al parecer con un turbio pasado, que son citados en una isla desierta, donde se sucederán los crímenes y será el público el que tendrá que averiguar la identidad del psicópata anfitrión. La obra tendrá lugar a las 22:15 horas en la Finca el Portón. |