Los dos edificios promovidos por el Ayuntamiento, que se emplazarán en la barriada de El Peñón, se destinarán a la promoción y comercialización del futuro parque empresarial de la Ciudad Aeroportuaria, por lo que ha vuelto a instar a la Junta de Andalucía a que apruebe definitivamente la innovación urbanística que aprobó el Pleno de la Corporación en 2010.
Respecto al diseño de la sede central que ahora sale a licitación, se resalta el hecho de que la construcción ocupará solo un tercio de la parcela, según se especifica en el proyecto, ya que se plantea una edificación “permeable” al peatón, para dejar pasar el parque, manteniendo incluso los caminos para que pasen las personas por debajo. Por este motivo, los pilares sobre los que se asienta se han diseñado como esculturas arbóreas y el acceso a la planta baja se realiza a través de un ascensor y una escalera situada al mismo nivel del parque.
Por otro lado, de cara a la privacidad de las viviendas de la zona se ha prescindido de muros-cortina o grandes ventanales en sus fachadas noreste o sureste, para evitar vistas frontales hacia las casas. Por contra, una de las fachadas se ha diseñado como una jardín vertical, para conseguir una mejora integración del inmueble en la zona verde.
SISTEMAS DE APROVECHAMIENTO ENERGÉTICO
Asimismo, los arquitectos han propuesto la incorporación de sistemas pasivos y activos para conseguir el nivel más alto de eficiencia energética, incorporando fuentes renovables y minimizando los impactos asociados a la construcción, según los criterios del Green Building Council España. En este sentido, se busca que la sede sea “un ejemplo de construcción sostenible para las futuras edificaciones de la Ciudad Aeroportuaria”. Para ello, entre estas medidas se incorpora el aislamiento eficiente de la envolvente por el exterior; iluminación natural de todos los espacios sin necesidad de iluminación artificial durante la jornada; iluminación artificial con led; aprovechamiento de pluviales; enfriamiento nocturno mediante ventilación natural; aprovechamiento del efecto invernadero; o control domótico de todos los sistemas para acondicionar el edificio con el menor consumo de energía posible.
Cabe resaltar que el sistema acumula energía los fines de semana cuando no hay demanda, de forma que el principio de la semana laboral se cuenta con el máximo posible para solventar condiciones climatológicas desfavorables. Igualmente, se instalará un sistema de suelo radiante para suministrar calor o frío a través de una recirculación del agua por las tuberías para calefactar en invierno o refrigerar en verano.
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