He leído no sin cierto estupor, no me llego a acostumbrar a determinadas actitudes, el espectáculo del último Pleno, al parecer bochornoso e indigno de unos señores que dicen representarnos. Yo no me siento representado por ellos, por los vociferantes, y si quiero circo me voy al Circo del Sol, y en lugar de los besugos prefiero la dorada a la sal. ¡Joder, qué tropa! |
Mi cuerpo no me dejó levantarme a tiempo, o sea, al alba con el cántico del gallo y el gruñido de los cerdos, hora elegida por nuestro amadísimo y nunca bien ponderado alcalde don Joaquín para poner el comienzo de sus plenos. Me lo perdí pues, y me penó. Pero después de leer las "crónicas" del mismo, más propias de un ring de boxeo o de un circo de insultos y estupideces, mejor no haber ido. Más que pena, me dan, como dicen en mi pueblo, "pampurrias", que es una mezcla de asco, desprecio y rabia contenida.
Dicen que en cada pueblo tienen los gobernantes que se merecen. Pues bien, niego que el pueblo de Alhaurín se merezca tener una caterva de concejales que ayer actuaron como catetorros de bastón y boina. Pero no estuve allí, por lo que dejo a otros que critiquen lo que quieran. Yo no lo vi.
Sólo quiero dejar en el aire una reflexión, a la sombra de la idea de copiar a otros pueblos y ciudades que emiten en directo y diferido sus Plenos, cosa que deberían hacer en Alhaurín, ahora con muchas más razones de peso: A VER SI TIENEN HUEVOS LOS SEÑORES CONCEJALES DE COMPORTARSE COMO AYER, ANTE LAS CÁMARAS Y DELANTE DE TODO EL PUEBLO.
Señor alcalde: Ponga una cámara a grabar y verá cómo los burros insultantes se convierten en exquisitos oradores, y los gritos derivan en pedillos de monja con olor a rosas.
Haga lo que deba hacer, si se atreve, pero acaben con estos espectáculos. Y si no, no gasten dinero en obras de teatro y hagan los Plenos en El Portón, con huevos y tomates podridos tipo Circo Romano. ¡Vaya panda!
Otro día comentaremos el contenido del Pleno. Don Joaquín... vaya socios que se busca usted. Si los conoceré yo bien... Al menos se encontrará con la horma de su zapato. No saben dónde se han metido, jejeje. Será interesante seguir el desarrollo de la "séptima", Torrevisión, a la que algunos llaman ya, perdónenme, "Jodevisión". ¡Vaya cambio de cromos! ¡No estará contento el "coloraíto" con semejante chollo! Eso sí, luego lo venderá como "un pelotazo para el pueblo de Torremolinos". Hay mucha gente allí, demasiada, dando pelotazos.
Y en Alhaurín... recibiéndolos. |