Corredera ha señalado que a este descontento hay que añadir “los problemas endémicos” de la sanidad andaluza. “Falta de profesionales sanitarios; problemas del personal que atiende las urgencias en los centros sanitarios o de los trabajadores del 061 y del 112; la precariedad laboral y las desigualdades sociales o la excesiva politización de la burocratización del sistema”, ha enumerado la parlamentaria andaluza.
Por ello, considera que es necesario “establecer las pautas para una gestión adecuada del personal sanitario y tomar medidas para la mejora de la consideración social y profesional del personal afecto al sistema sanitario público andaluz desde la confianza en él”.
Asimismo, Corredera ha defendido la planificación a medio y largo plazo de la política de recursos humanos, estableciendo vías de diálogo con los profesionales para garantizar una atención de calidad. “En definitiva, una serie de medidas que solvente los graves problemas estructurales que padecen”, ha apuntado.
En concreto, además del rechazo a la reducción de retribuciones de los profesionales sanitarios que se contempla en el Plan de Reequilibrio Financiero de la Junta de Andalucía, la PNL rechazada por PSOE e IU apuesta por establecer las medidas necesarias, en coordinación con los sindicatos de mayor representatividad en el sector, “para poner fin a la precariedad y la inestabilidad en las contrataciones de personal por parte del SAS”.
Además, los populares proponen el diseño de un nuevo Modelo Retributivo, en el que los salarios se vayan equiparando progresivamente a la media de los del conjunto de las comunidades autónomas españolas; así como el desarrollo del Modelo de Carrera Profesional, modificándolo para convertirlo en “un modelo objetivo, incentivador y estimulante para el sistema sanitario andaluz”.
Garantizar la cobertura del personal sanitario en contingencias comunes, establecer incentivos para aquellos profesionales que elijan destinos menos atractivos y así favorecer aquellas zonas rurales o alejadas de núcleos urbanos importantes, o reducir de forma importante el número de cargos de libre designación que cuenta la sanidad pública andaluza –cerca de 4.200- son otras de las iniciativas incluidas en la PNL que han sido rechazadas por los socialistas y la coalición de izquierdas.
“Ya va siendo hora de que el Gobierno andaluz se tome en serio su política en torno a la gestión de la sanidad y deje de echar balones fuera acusando a otras administraciones de sus despropósitos”, ha concluido la viceportavoz popular en la Cámara andaluza.
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