¿Me acusa de mezclar las cuestiones familiares con la política? Infravalora a los lectores... De desprestigiarle? No es necesario, lo hace usted muy bien solito.
Fue usted el que interrumpió una cena familiar. Y no he sido yo quien ha salido en los medios pidiendo disculpas. Ha sido usted.
Y es usted quien mezcla la política con la vida privada en su artículo de opinión: “Ramón Guanter: el francotirador “. En su último párrafo cuenta lo que supuestamente le cuenta un vecino, y sin saber si esta información es cierta o no, sin valorar, o sí, el agravio que esto pueda ocasionar, lo publica. A todos nos cuentan cuentos Sr.Bravo, de usted y de su alcalde cuando hemos estado repartiendo publicidad en las campañas electorales. Solo usted los utiliza ya que entiende la política dura, complicada y sucia.
Sorprendentemente pide en su artículo un respeto a sus opiniones que usted no ofrece. Es hora ya que entienda que el respeto es una carretera de doble dirección.
Por ello no voy a calificar el respeto que me merecen sus opiniones sobre el trabajo que mi marido realiza como concejal de oposición, ni tampoco voy a entrar a valorar el respeto que me merece su trabajo como gerente de la fundación, ni siquiera el respeto que me merecen sus artículos de opinión.
Para terminar, y esto no es una conclusión ni una amenaza. Es una promesa. Le aconsejo lo piense antes de volver a publicar injurias y falsedades sobre la gestión que en su día realizamos mi marido y yo en los negocios propios que teníamos en el pueblo. No solo injuria mi marido, también a mí. Yo no soy política, ni comparto su juego sucio. Acudiré a los tribunales solicitando amparo judicial si esto vuelve a suceder.
Teresa Reyes Rando. |