
Evidentemente el que lo lleva lo entiende y es su responsabilidad, pero en ocasiones hay cuestiones difíciles de comprender, por lo menos para parte de la población.
La piscina municipal del Camino Joaquín Blume se encuentra cerrada, quizás hace un par de años y su estado de abandono es total, por lo que sus instalaciones a medida que avanza el tiempo se van deteriorando más.
Dicha piscina situada en un lugar de privilegio, ha sido donde nuestros hijos y nietos se han enseñado a nadar y ha sido un lugar de disfrute para incluso prepararse por su cuenta a los que le gustan la natación; en este sentido la piscina municipal cubierta no cubre las expectativas sociales para la familia en temporada de verano.