En la sociedad a lo largo de la historia el simbolismo forma parte de la identificación del ser dentro de una institución grupo, entidad, localidad, país. Los países se identifican con sus banderas, la cual despierta un sentido de identificación con ese país. Las instituciones tienen su simbolista, entidades públicas o privadas se reconocen por una serie de logotipos denominados símbolo. Hay pruebas arqueológicas demostradas que la simbología existe antes de la escritura, para identificar lugares, zonas o incluso sitios de culto. |
En las muchas etapas que componen la evolución, en la forma de comunicación humana, del desarrollo del lenguaje hablado a la escritura, los signos visuales representan la transición de la perspectiva visual, a través de las figuras y los pictogramas, a las señales abstractas. Sistemas de notación capaces de transmitir el significado de conceptos, palabras o sonidos simples. Los signos y símbolos transmiten ideas en las culturas pre alfabetizadas y prácticamente analfabeta. Pero su utilidad no es menor entre las verbalmente alfabetizadas: al contrario, es mayor. En la sociedad tecnológicamente desarrollada, con su exigencia de comprensión inmediata, los signos y símbolos son muy eficaces para producir una respuesta rápida. Su estricta atención a los elementos visuales principales y su simplicidad estructural, proporcionan facilidad de percepción y memoria.
Ahora bien visto observamos la linea seguida por las instituciones u organismos políticos, los cuales a través de la simbología utilizada hace desarrollar en el interior del ser una vinculación a uno o tal partido, por la psicología aplicada a las imágenes, por lo que se convierte en una forma invasiva y cabalmente estudiada para la captación de adeptos, lo que desarrolla en nuestro interior un acto placentero que va despertando en nuestro subconsciente una atracción hacia un logotipo de un partido tal o cual. Ahora bien, como podemos desapegar nuestro subconsciente, de esta invasión psicológica de imágenes. No dejándonos motivar por partidos estáticos de antaño vinculando nuestra atención hacia aquellos en las que muestran una imagen personal o realmente arquetípica de un individuo. Es decir un persona, ya que desde siempre se dice “ una imagen vale más que mil palabras”. La imagen de la persona es el espejo del alma. Atentamente Manuel |