Es consciente de la repercusión social que tiene un rescate y el deterioro de su imagen política y la de su gobierno pero puede costarle más caro el remedio que la enfermedad, (y nunca mejor dicho), pues si sigue negando el rescate y diciendo que no hay condiciones a dicho rescate de aquí a unos cuantos meses podría enfrentarse a una nueva huelga general en nuestro país y a una pérdida de credibilidad importante de los españoles en su gobierno.
Y es que si el remedio es el rescate del sector financiero español y el gobierno sigue negándolo, más pronto que tarde llegarán las exigencias de Bruselas bajo la vigilancia del FMI con un nuevo paquete de recortes y subidas de impuestos entre los que se darán con toda probabilidad una subida drástica del IVA, nuevos recortes salariales y laborales a los funcionarios, un recorte en las prestaciones por desempleo o un nuevo sablazo a los pensionistas.
En el día de hoy, los canales autonómicos cuyas direcciones dependen del Partido Popular, están evitando pronunciar la palabra rescate y algunos como mucho lo denominan ``rescate suave´´ en algunos medios de información. Es el caso por ejemplo de Telemadrid, donde sus directores han ordenado a sus locutores que hablen de ``línea de crédito'' o ``auxilio financiero´´ para evitar así que el gran rescate de nuestra economía termine de calar en las entrañas de la población española. Estrategia nuevamente fracasada de D. Pedro Arriola, ya que el RESCATE de España está siendo ''ten tropic'' en las distintas redes sociales y es portada principal de importantes periódicos nacionales siendo además muy reprochado el Presidente Rajoy por negarlo una y otra vez y seguir ocultando la letra pequeña del mismo, algo de lo que hablaremos en otro artículo.
Atte. Román Serra.
11-06-2012.
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