La toxicidad del mercurio depende de su forma química, tipo y dosis de exposición y edad del consumidor. El metil-mercurio posee una elevada toxicidad, se disuelve fácilmente en la grasa y atraviesa la barrera hemato-encefálica y la placenta pudiendo provocar alteraciones en el desarrollo neuronal del feto y en niños de corta edad.
Las especies más proclives al cúmulo de mercurio son los grandes depredadores como el tiburón, pez espada, emperador, atún o lucio.
La agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda a las mujeres embarazadas o que puedan llegar a estarlo, mujeres en periodo de lactancia y a niños de corta edad (entre 1 y 30 meses) evitar consumir las especies con mayor acumulación de este metal:
Mujeres embarazadas o que puedan llegar a estarlo o en período delactancia: Evitar el consumo. Niños < 3 años. Evitar el consumo Niños 3-12 años. Limitar a 50 g/semana o 100 g/semana (no consumir ningún otro de los pescados de esta categoría en la misma semana).
Puede ampliar información en las consultas de Protección de la Salud, del Distrito Sanitario Valle del Guadalhorce
Enrique M. Jiménez Jiménez Unidad de Protección de la Salud. Distrito Sanitario Valle del Guadalhorce |