
Como todos los años el mensaje navideño de Don Juan Carlos ha sido, el termómetro con el que se mide el grado de estabilidad política, económica y social del país. En su mensaje institucional del año 2011, el Monarca comentó la desconfianza ciudadana respeto a la "credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones" y, seguidamente, admitió que "necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos".
Dijo que las personas con responsabilidades públicas deben observar un comportamiento ejemplar, y que considera natural que cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o a la ética, sea natural que la sociedad reaccione.